En 1987 se incorporan al programa los Moros y Cristianos y en 1988 se organiza la primera Cabalgata Infantil

La década comienza con la creación de una Comisión de Festejos en la que participan todas las asociaciones del municipio

Reportaje de J.J. Melero

La llegada del periodo democrático a España también trajo cambios a la Feria de Jumilla. Entre 1980 y 1983, las fiestas fueron organizadas por una Comisión Local de Festejos, en la que estuvieron representadas todas las asociaciones del municipio culturales, deportivas, agrarias, de vecinos, pedanías y los partidos políticos.
Entre 1980 y 81 estuvo presidida por Manuel Gea y en los dos años siguientes por Fernando Carcelén. El objetivo era que “todos los sectores de la ciudad” estuvieran representados, “una etapa experimental dentro del más puro sentir democrático”, tal como se explicaba en el propio primer libro de las fiestas de la década.
Las galas musicales que habitualmente se realizaban en la Plaza del Rey Don Pedro pasaron a espacios privados, con el fin de poder cobrar entrada. Se organizaron en los denominados Pabellón Sevilla o Monastrell para finalmente desaparecer. Las actuaciones en el Rey Don Pedro serán ahora abiertas y sin coste, por lo que el nivel de los artistas evidentemente descendió.
Existió, además, una Subcomisión de la Fiesta de la Vendimia, germen de la Federación de Peñas, que ya en 1983 nombró una directiva provisional liderada por Cayetano Herrero.
La Comisión de Festejos desapereció en 1984 y la organización regresa al Ayuntamiento, a través del concejal de Festejos, Restituto López. Ese mismo año, la Fiesta de la Vendimia estrena el actual Niño las Uvas de Mariano Spiteri, que sustituye al anterior, talla del siglo XVIII. De esa misma edición data el primer Pregón de la Vendimia, a cargo de Rafael Herrero Martínez.

Cabalgata Infantil de 1994. Fotos de Fiestas y del Archivo Museo Etnográfico, de José Antonio Tomás.


En 1985, la Federación de Peñas publica su primera revista y amplía los actos a casi toda la semana, comenzando martes y terminando el sábado con la Cabalgata del Vino, que este año llegó a alcanzar las 70 carrozas.
En 1987 se incorporan al programa de Feria los Moros y Cristianos, recuperados por la Asociación Don Pedro I, que había sido fundada con ese objetivo en 1986. No fue tarea fácil darle cabida en el calendario, para que finalmente se celebrasen en la fecha que reflejaban las actas capitulares, en torno a la festividad de la Asunción.

Comparas de las primeras fiestas de Moros y Cristianos celebradas en Jumilla. Foto del Libro de Fiestas.


Algunos de esos festeros fundadores fueron Pedro Pérez Caballero, Francisco Moreno Palazón, Pascual Ruiz Gil, Miguel Tomás Gil, Pedro Pablo Gómez Jiménez, varios hermanos Gil Álvarez (Pedro, Juan, Elisea, Roque), Rosa Bernal Román, Micaela Abarca Muñoz, José Esteve García y otros tantos que pusieron su granito de arena para hacer posible la fiesta.
Se crearon las dos primeras comparsas, Sarracenos de Geminalet y Caballeros del Infante D. Fadrique, y el apoyo de los jumillanos fue masivo. En los primeros años la explanada del Castillo se llenaba en el acto del Parlamento y Embajada, así como en los dos desfiles que se realizaban en las calles.

Uno de los primeros actos de Embajada, a finales de los 80. Foto del Libro de Fiestas de 1990


Llegando al final de la década, en 1988, se incorpora al programa de Feria, además, la Cabalgata Infantil de la Vendimia, que con el paso de los años se fue consolidando con el aumento de participación de las peñas.

La explosión de las peñas y la creación del título de Vendimiadora

El año 1979 está marcado como el primero en el que la Cabalgata del Vino empieza a contar con peñas en su desfile, pero fue ya en la década de los 80 cuando se produce la explosión de las mismas. Empiezan a ocupar el hueco que habían dejado los pueblos de la DO Jumilla, que ya no traen carroza.

La Peña El Podón. Foto José A. Tomás/El Picacho


En la Cabalgata de 1982 ya participan casi una veintena de peñas: La Pasica, Los Chalaos, El Trujal, La Cooperativa, Salud y Vino, Los Racimos y sus Granilletes, Los Paranollos, La Chulaneta, Los Majueleros, La Alborga, La Carroza, La Cuba, Los Caños, Amigos del Campo, El Pámpano, La Moza de la Dehesilla, Don Pedro I, El Raspajo y Los Blusas Negras.

Peña Blusas Negras. La Peña El Podón. Foto José A. Tomás/El Picacho


A partir de 1986, se crea el título de Vendimiadora Mayor, que sustituirá a las Reinas de Fiestas y de la Vendimia, que se venían eligiendo desde finales de los años 60. El primer nombramiento fue para Loli Jiménez Guardiola, de la Peña La Zaranda, que tuvo como damas a Antonia María Gómez Simón, de la Peña El Mosto, y a María López González, de la Peña La Parra. La Federación de Peñas se encarga de la elección.