Representan el esfuerzo y trabajo, durante 40 años, por preservar la historia, cultura y tradiciones de Jumilla

Documentadas en actas capitulares desde 1614 y recuperadas por un grupo de personas apasionadas en estas celebraciones en 1986, este año, las Fiestas de Moros y Cristianos conmemoran su 40 aniversario. Actos que recrean las batallas entre comparsas moras y cristinas, con representaciones de hechos legendarios de la Reconquista, fundidos con la devoción mariana en torno a la Patrona, la Virgen de la Asunción y la participación y convivencia vecinal.
Desde 1986, primero la Asociación de Moros y Cristianos don Pedro I y, desde hace unos años, como federación, han trabajado para mantener viva una celebración estrechamente vinculada a la historia de Jumilla. Su labor durante estas cuatro décadas ha contribuido a preservar y divulgar el patrimonio histórico y festivo local, fomentar la participación de distintas generaciones y enriquecer la programación cultural de la ciudad.
Por esta labor, la Federación de Moros y Cristianos don Pedro I recibe este año el Premio Especial de Siete Días Jumilla. Su presidente, Ginés Palazón Verdú, ha expresado su gratitud por este reconocimiento que hace extensivo a todas las personas que en estos 40 años han trabajado por mantener vivas estas celebraciones. Algunos de esos festeros fundadores fueron Pedro Pérez Caballero, Francisco Moreno Palazón, Pascual Ruiz Gil, Miguel Tomás Gil, Pedro Pablo Gómez Jiménez, varios hermanos Gil Álvarez (Pedro, Juan, Elisea, Roque), Juan Francisco Lozano, Micaela Abarca Muñoz, José Esteve García y otros tantos que pusieron su granito de arena para hacer posible la fiesta.


Comenzaron con dos primeras comparsas, Sarracenos de Geminalet y Caballeros del Infante don Fadrique, hasta llegar hoy día a las siete que integran la Federación de Moros y Cristianos: Caballeros del Infante Don Fadrique y Sarracenos de Gemina Let; Asociación Arcabuceros Don Pedro Pérez Caballero; Asociación Contrabandistas la Peña Rubia; Asociación Kábila ABD-AL-AZIZ; Asociación Aben-Hud; Asociación Cultural Don Pedro I de Jumilla y Asociación Mesnada Caballeros y Damas de San Fernando.
En 2024, tras mucho trabajo, análisis de la situación y con el objetivo de que las fiestas no se perdieran, finalmente en una asamblea se aprueba modificar la fecha de celebración pasando de agosto al segundo fin de semana de junio. En esta misma reunión, se cambia de asociación a federación y Ginés Palazón resulta elegido presidente. Reconoce que “el camino ha sido difícil, sanear la situación económica, la burocracia que supone transformar el colectivo en federación y afrontar los cambios, que al final, dependen de la aceptación o no del público”. Sobre la modificación de fecha, el actual presidente asegura que “el reto y el riesgo eran muy grandes, sin embargo, ese año 2024 que, recuerdo que llovió poco antes del desfile y pensábamos que no iba a poder salir, al final, desfilamos y la respuesta fue impresionante, así como en el campamento festero que se ubicó en el patio del Mercado de Abastos y en todas las actividades que realizamos”.

De esta forma, en apenas dos años la Fiesta de Moros y Cristianos ha cuadriplicado el número de festeros, cuentan con una Semana Cultural, llena de actividades, así como tres fines de semana en los que, según Ginés Palazón, “solo se habla de Moros y Cristianos y tenemos el protagonismo que la fiesta se merece”.


Igualmente, la Federación de Moros y Cristianos don Pedro I también forma parte, junto a 84 pueblos de toda España, de la Unión Nacional de Entidades Festeras (UNDEF), incorporación que también supuso un impulso para la fiesta ya que “contamos con la ayuda y respaldo de una asociación nacional que es todo un referente y con fiestas de otros lugares de las que aprendemos, mejoramos y crecemos”, subraya Palazón.
A todo ello, se une la gran implicación del colectivo con otras asociaciones y barrios de Jumilla en numerosas actividades, siendo partícipes de la vida social y cultural de la ciudad.


Recuperando unos párrafos de una conferencia ofrecida por Juan Antonio Soler en la Semana Cultural: “Son parte fundamental de la identidad jumillana, ofreciendo un gran legado cultural. Una fiesta que ha impulsado un renacimiento de la investigación histórica. La espectacularidad de sus desfiles es el punto álgido que cautiva tanto a locales como a visitantes. Cuando las calles de Jumilla se llenan de música, pólvora y color, el ambiente se transforma por completo. La majestuosidad de los boatos, el brillo de las armaduras cristianas y la elegancia de las chilabas moras, crean un despliegue visual incomparable. Desfiles que son una obra de arte en movimiento, donde el orgullo de la tradición se manifiesta en cada detalle, desde el maquillaje más elaborado hasta el estandarte más antiguo”.


Todo eso y mucho más son las Fiestas de Moros y Cristianos. Por la labor de muchas personas, de preservar las tradiciones de Jumilla a lo largo de 40 años, y por el futuro prometedor que vislumbra, la Federación de Moros y Cristianos don Pedro I son merecedores del Premio Especial 2026.