Los agricultores alertan de las graves amenazas que trae la sequía en los cultivos

La producción de uva caerá a un tercio

Las plantaciones de secano del Altiplano ya sufren el denominado estrés hídrico, por la pérdida de humedad de los suelos, debido a las altas temperaturas registradas y  la falta de agua. La sequía está marcando la producción de los cultivos en Yecla y Jumilla, principalmente en viñedos, porque la uva no termina de desarrollarse. El dirigente del sindicato agrario Coag-IR en la comarca, Pedro García, estima que la reducción de la producción de vid puede superar el 30% si no llega la lluvia.

viñedos secosEn cuanto a los olivos, se está cayendo ya parte de la cosecha, con lo que la merma rondaría el 50% con respecto al año pasado, que ya fue baja de por sí. Mientras que en los almendros, la pérdida se aproximaría al 20%, y en los árboles frutales la producción será también más reducida y de poco tamaño. Aunque la cosecha baje en volumen, Coag prevé que sea de una “estupenda calidad”.

En los siete meses transcurridos de este año, en algunos parajes apenas se han recogido 20 litros de agua por metro cuadrado, una cantidad totalmente insuficiente para los cultivos. Los agricultores sueñan con que la lluvia remedie esta realidad tan desoladora. En el Altiplano se cultivan más de 16.000 hectáreas acogidas a denominación de origen, de las que casi 10.000 corresponden a Jumilla y 6.400 a Yecla. El representante de Coag advierte de las especiales consecuencias de la sequía en los viñedos y afirma que “si no llueve en agosto, será importante en cuanto a la cantidad, ya que se va a registrar una merma considerable en la cosecha”.

Los agricultores de ambos municipios denuncian la sobreexplotación de los acuíferos que comparten con provincias de Albacete y Alicante.  García insistió en que se hace necesario exigir a los distintos gobiernos una solución a las aportaciones hídricas externas, mediante trasvases. En esta zona se considera que la aportación más factible sería la procedente del Júcar-Vinalopó, en Valencia. La situación de los puede ser más crítica, porque la Unión Europea ha dado de plazo hasta el año 2027 para que se solucione el problema.

Author: Siete Días

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