Los jumillanos siguen prefiriendo el entierro tradicional a la incineración

Es un perfil más determinado y más joven el que se inclina por la cremación antes que por la clásica inhumación

En el día de Todos los Santos la tradición cristiana pasa por visitar a los difuntos en el cementerio y llevarles flores

El 1 de noviembre se conmemora la festividad de Todos los Santos, una celebración cristiana  instituida en honor a todos los santos, conocidos y desconocidos, y que según Urbano IV “se lleva a cabo para compensar cualquier deficiencia en la celebración de las fiestas de los santos durante el año por parte de los fieles”.

La tradición cristiana “manda” que muchísimas personas, sobre todo las más mayores, visiten los cementerios y camposantos locales para rendir culto y memoria a sus seres queridos ya fallecidos, algo que se repite cada año y que en nuestro país comporta una venta récord de flores con las que se obsequia a los muertos.

De un tiempo a esta parte un perfil determinado de la sociedad se plantea si desea un entierro tradicional o inhumación o se decanta más bien por la incineración o cremación, todo ello con sus ventajas y desventajas en función del método.

INHUMACIÓN

El entierro clásico o la inhumación es lo que se ha hecho siempre por lo tanto es lo más aceptado, además, por todas las religiones. Económicamente parece ser que resulta también más costoso que una incineración, en el caso de que no se disponga de un seguro de decesos, por lo que la única ventaja de este método es que se dispone de un lugar o monumento fijo para honrar al ser querido.

INCINERACIÓN

En el caso de la cremación o incineración parece ser que es la opción por la que más se decanta un perfil determinado a partir de los 25-30 años de edad, y los motivos que se esgrimen para ello son entre otros el no tener que ocuparse del mantenimiento de un nicho, que medioambientalmente es más ecológico (aunque eso no está probado), que las cenizas se pueden esparcir en un lugar determinado o llevarlas y conservarlas en una urna funeraria en casa.

Otra de las ventajas de la cremación es el espacio que se ahorra en los cementerios, porque al ritmo de fallecimientos que actualmente hay, parece ser que no cabemos todos bajo el suelo, por lo que se está investigando en nuevas técnicas o nuevos métodos.

En países avanzados como en Canadá se lleva a cabo la resomación y también la promesión, ambos métodos europeos, pero que la legislación española todavía no contempla.

En Jumilla se sigue optando por la clásica inhumación del cadáver

De todos los datos que se manejan actualmente  se extraen conclusiones muy básicas, y es que en Jumilla, todavía se sigue apostando por la clásica inhumación del cadáver, aunque en las nuevas pólizas de decesos ya se incluyen para los que lo desean la opción de la incineración o cremación, sobre todo en gente más joven.

Los mayores siguen apostando por el clásico entierro de toda la vida, el que “mandan” los cánones o el sistema, o la religión y el que te permite subir a visitar a tus muertos al cementerio en el día de Todos los Santos y los Fieles Difuntos.

Autor: Siete Días

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