Una falsificación de Totana y un caballo de madera son las piezas destacadas de los museos

En sus diferentes secciones de Etnografía y Arqueología

MUSEOS

Este primer trimestre del año, dos son las piezas destacadas en las distintas secciones del Museo Municipal Jerónimo Molina. En la sección de Arqueología es una falsificación de Totana, concretamente una vasija en forma de cabeza, del siglo XIX. De esta habló en Siete Días el director Emiliano Hernández quien explicó que se relaciona con “dos totaneros conocidos como ‘El Corro y El Rosao’ que eran dos falsificadores, hacían excavaciones clandestinas y como sacaban pocas piezas y la mayoría estaban rotas, empezaron a falsificar las vasijas que encontraban en Totana y las hacía parecer antiguas”. Añadió que  “llegaron a alcanzar tal nivel perfección en las falsificaciones, que actualmente tienen fama mundial y cuando aparece alguna se subasta como si fuera una pieza de verdad”. También recordó que “cuando ampliaron el negocio el cura de Totana les regaló un libro donde venía dibujos de vasijas precolombinas que tienen forma de cabeza humana. Entonces estos falsificadores, las formas que encontraban en los yacimientos en el Levante español les pusieron aquellas formas precolombinas, lo que fue un boom y fue lo que destapó el negocio que tenía, no podía aparecer una vasija de los hincas en el Levante español”.

Jumilla cuenta con la colección más numerosa de la Región de Murcia de este tipo de colecciones, ya que, según Hernández, “el notario de Totana era el jumillano Sebastián Cutillas Cutillas quien les compró mucho material a ‘El Corro y El Rosao’ y su familia donó al Museo”.

CABALLO DE MADERA

Por su parte, Cayetano Herreno, director del Museo de Etnografía ofreció más detalles del caballo de juguete que es la pieza destacada de esta sección e indicó que “nunca antes habían puesto ninguna pieza de un juguete y se trata de un pequeño caballo o burro fabricado en cartón piedra, sobre base de madera y fechado en la primera mitad del siglo XX y que además conserva los aparejos de las caballerías, con hilos de colores”.

También ha señalado que en aquella época eran muy popular es estos caballos de madera, se fabricaban en varios tamaños y se convirtieron en una pieza clave y clásica para regalo. Habitualmente este caballo de madera está expuesto en una de las salas de arriba y fue donado por Jerónimo Molina.

Author: Siete Días

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