Y colorín colorado… el cuento vinícola se ha acabado

El FC Jumilla no ha salido a competición en Preferente, y no ha emitido ninguna información desde que se consumara el descenso de categoría

La decepción que se han llevado los aficionados del FC Jumilla ha sido mayúscula, al comprobar que su equipo no está incluido entre los inscritos en la categoría de Preferente. Una noticia que, además, no se ha ofrecido desde el seno de la entidad vinícola, que sigue instalada en el más absoluto de los silencios, y que continúa sin manifestarse desde que se consumara el descenso a Tercera División. Ha sido una vez publicado el calendario del grupo murciano de Preferente, que salió el pasado viernes, cuando los jumillanos han podido percatarse de la ausencia de su equipo.

La situación es que finalmente el Jumilla no ha tramitado la inscripción ni abonado el pago en tiempo y forma para competir en Preferente, en contra de algunas informaciones no oficiales que así lo aseguraban. De esta forma lo ha confirmado la Federación de Fútbol de la Región de Murcia, que incluso otorgó una prórroga a los vinícolas para esclarecer su situación y tramitar los requerimientos necesarios. No se ha dado ningún paso desde el Jumilla, que en última instancia comunicó a la Federación su intención de no formalizar la inscripción, por lo que ha quedado excluido de la competición.

Una desagradable noticia para los aficionados vinícolas y el deporte jumillano, que ve como en solo dos meses ha pasado al ostracismo, después de haber sido, en los últimos cuatro años, el club más representativo de la ‘ciudad del vino’. Una circunstancia que, más tarde o más temprano, pero de manera irremediable, ha de desembocar en la desaparición del club.

El círculo vuelve a cerrarse

Tal y como ocurriera en la primera andadura en la categoría de bronce del ya extinto Jumilla CF, este proyecto tiene sus días contados. La actividad deportiva ya ha sido suspendida, y solo queda que, oficialmente, se den los pasos legales que desembocarían en la desaparición del actual FC Jumilla.

En las dos ocasiones que el fútbol jumillano ha estado en Segunda División B el club se ha visto abocado a su extinción por motivos económicos. La primera vez fue en 2011, cuando el Jumilla CF militó una única temporada en Segunda B, en la que se contrajo una deuda de 370.000 euros que la entidad presidida por Diego Aroca no pudo afrontar, y que concluyó con la disolución del club. De sus cenizas nació el FC Jumilla, después de que un grupo de aficionados comprara la plaza del Moratalla para salir a competición en la 2011/2012 en Tercera División. Tres temporadas después se lograba un nuevo ascenso a Segunda ‘B’, tras liderar el grupo 13 y superar al Ascó en la fase de ascenso. Esta vez la aventura ha sido más longeva, aunque no exenta de problemas durante toda su trayectoria. Dos proyectos fallidos con sendos ‘grupos empresariales’ italianos estuvieron a punto de echar por tierra la aventura blanquiazul, pero una vez superados, el club encontró la estabilidad de la mano de Li Xiang. Con el presidente chino a los mandos de la nave vinícola, se han vivido tres años (el primero de ellos con Rubén Iglesias como máximo mandatario) sin problemas económicos en los que los focos han apuntado casi exclusivamente a lo deportivo. No obstante la sombra del descenso siempre ha merodeado alrededor del FC Jumilla, que después de varios cursos jugando con fuego, se ha quemado. Todo ello después de protagonizar una segunda vuelta para olvidar y caer en la fase de ‘play out’ que les mediría al Real Unión de Irún, contra el que el FC Jumilla disputó los últimos dos partidos de su breve historia.

Autor: Siete Días

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