En el registro SIAMU constan cerca de 7.000 censadas en Jumilla
El Ayuntamiento distribuye a través de la clínicas veterinarias, presentando la cartilla sanitaria del animal, dispensadores de bolsas para la recogida
LOLA TOMÁS
La campaña Operación Zero Cacas, vuelve a ponerse en marcha a través de la Concejalía de Bienestar Animal que “refuerza” así su compromiso con la limpieza urbana.

El objetivo es “reducir la presencia de excrementos de mascotas en la vía pública, y la iniciativa se lanza de nuevo, ante el aumento detectado de estos residuos, en calles y espacios públicos, lo que genera molestias entre los vecinos y un problema de salubridad creciente” señalan.
“Concienciación por parte de los propietarios”
María Herrero, la concejal responsable del área, ha explicado que se busca “reforzar la concienciación de los dueños de mascotas, sobre su responsabilidad en el mantenimiento de una ciudad más limpia”.
De esta manera, el Ayuntamiento se encuentra distribuyendo desde el pasado martes, de forma gratuita y a través de las clínicas veterinarias de la localidad, dispensadores de bolsas para la recogida de estos excrementos.

Para poder acceder a estos dispensadores, será necesario presentar la cartilla sanitaria del animal, debidamente registrada en el SIAMU, el Sistema de Identificación de Animales de Compañía de la Región de Murcia, donde constan inscritos cerca de 7.000 mascotas solo del municipio de Jumilla.

Llamamiento ciudadano
Desde la Concejalía de Bienestar Animal, se hace un llamamiento a los ciudadanos para que además de recoger los excrementos, limpien igualmente los restos de orina de sus animales en la vía pública, “con el fin de evitar olores y manchas permanentes”.
La Policía Local colabora activamente en esta campaña, y recuerda que el incumplimiento de la Ordenanza Municipal sobre Convivencia, establece sanciones, que para la no recogida de excrementos oscilan entre los 60 y los 300 euros, y para el abandono, que ya se contabiliza en 80 casos, las multas van de los 6.001 hasta los 30.000 euros, aunque “advierten”, que el objetivo no es sancionar sino concienciar.