Un jumillano que lleva casi un año y medio viajando en coche por el mundo

Reconoce: “Si hubiera salido un día más tarde de Kuwait, me hubiera pillado de lleno”

M.C.C.Vera

Un jumillano sale in extremis de la zona de conflicto de la guerra en Oriente Medio. Es José Manuel Barnuevo Calvo, que lleva cerca de un año y medio viajando en coche, un Toyota 4×4, por Europa y Oriente Medio y que ha relatado para Siete Días Jumilla la odisea vivida.


Después de recorrer gran parte de Europa y haber viajado a Irak, Jordania, Arabia Saudita y Omán, entre otros países, José Manuel Barnuevo se encontraba hace poco menos de una semana y media en Omán, cuando decidió salir de allí al leer, en prensa digital, que un gran portaaviones americano estaba llegando a la zona del estrecho de Ormuz, muy cerca de Omán. En ese momento, el aventurero jumillano decidió salir de toda esa zona, ya que fue consciente de que la situación se estaba poniendo muy complicada, y emprendió viaje hacia Turquía.

“No ha sido nada fácil”

Según ha contado Barnuevo, “no ha sido nada fácil, ya que viajo siempre en coche y más de 4.000 km por delante me esperaban hasta llegar a la frontera con Turquía”. De esta forma, salió desde Omán, al sur de la capital cerca de Salalah, y ya se dirigió hacia Arabia Saudita, cruzó gran parte de este país hasta llegar a Kuwait, donde tuvo que tramitar visados en todos los países por los que pasó, para dirigirse hacia Irak. Todo ello contando que el viaje es por carretera, donde hay muchos check point, controles militares que paran y miran todo, muchas horas de aduana y, hasta conseguir los visados, pasan de 4 a 6 horas para salir de un país y entrar en otro, a lo que se suma el tiempo de descansar y dormir, que, José Manuel Barnuevo lo hace en el coche que lleva preparado.


Por suerte, cuando estalló el conflicto, este jumillano ya estaba en Kerbala, muy cerca de Bagdad en Irak, aunque ya llevaban un día de bombardeos, Barnuevo se dirigió al Kurdistán iraquí al norte de este país y allí ya se sintió más tranquilo. Reconoce que si hubiera salido un día más tarde de Kuwait “me hubiera pillado de lleno, ya que se prohibió todo tráfico aéreo, marítimo y el terrestre, muy restringido”.
Ahora mismo este aventurero, está en Turquía, en Erzurum, continua su viaje y se dirige, casi con toda seguridad, hacia Kazajistán en Asia Central.
Toda una hazaña la de este jumillano y una suerte que, tras el peligro que ha vivido en primera persona, pueda continuar con su viaje.