Editorial

Dicen que hay dos formas de conocer de verdad un lugar: hablar con su gente o sentarse a su mesa. Y si uno viene a Jumilla y hace las dos cosas, probablemente se quede un poco más de lo previsto… o, al menos, se lleve el firme propósito de volver.
Eso es precisamente lo que quedó muy claro en la entrega de los IX Premios de la Gastronomía Ciudad de Jumilla del pasado lunes. Lo dijeron los invitados de honor, los gerentes del restaurante Tándem de Murcia, Pedro Buitrago y María José Pagán. Presumieron de ello los galardonados, que pusieron de manifiesto la importancia de un sector que madruga y trasnocha. También lo elogió el presidente del jurado, el crítico gastronómico Pachi Larrosa. Lo destacaron las autoridades que intervinieron, el director general de Instituto de Industrias Culturales, y la alcaldesa de Jumilla en el momento de la clausura. Y al final lo reconocieron todos y cada uno de los asistentes. Ahora solo falta creérnoslo y saber y defender una tierra fantástica, en la que es fantástico hablar con su gente y disfrutar de su gastronomía.


En Jumilla sabemos que detrás de cada plato, y de cada conversación de sobremesa hay mucho más que una receta. Hay agricultores que cuidan la tierra, productores que miman el producto, sufridos viticultores, pasteleros, hosteleros que transforman los ingredientes en experiencias y profesionales que trabajan cada día para generar felicidad.
Enhorabuena una vez más a los galardonados de este año, a todos sus equipos, y nuestro agradecimiento a los patrocinadores y colaboradores que nos ayudan.