En clave de sol by Gustavo López
El surrealismo se apoderó del pasado pleno de presupuestos cuando imperó la estrategia política y de los partidos, en lugar del respeto a una de las decisiones más importantes que nuestros concejales toman cada año. O al menos, cada vez que hay oportunidad de debatirlos y no conformarse con los prorrogados.
Nunca en la historia reciente se habían quedado sobre la mesa unos presupuestos, y menos argumentando una excusa tan poco sostenible como la que se ofreció por parte del concejal de Vox, que después de buscar y buscar en el reglamento de funcionamiento de la corporación a ver dónde podía agarrarse, al final encontró una rendija y se coló por la gatera al amparo del artículo 99.1 que permite a los concejales solicitar que se quede sobre la mesa un tema cuando no están las cosas claras, algo incomprensible después de todo lo negociado durante semanas, de lo pactado, de decenas de reuniones, llamadas y por fin, rúbrica de un acuerdo de presupuestos para 2026 por parte de PP, como equipo de Gobierno, y de Vox.

Está más que claro que la norma le ampara en su solicitud, pero la lógica no, ya que representa todo un ataque a la inteligencia de las personas. Nadie puede creerse que, por falta de tiempo para leer un informe, se atrase la aprobación de un presupuesto municipal con lo importante que es para Jumilla y la falta imperiosa que hace. Pero bueno, es lo que hay y así hay que tomarlo, pero hay que ser más serio y responsable.
Aunque puedo llegar a entender que la situación tampoco habrá sido fácil para el concejal de Vox, que habrá tenido que soportar presiones de sus jefes, y sabiendo cómo se las gastan cuando no agachas la cabeza y dices a todo “sí, señor”, pues solo hay dos caminos, o eres fiel a tu palabra y compromiso, o asumes que te van a borrar de la foto. Una lástima, la verdad.
Igualmente, el Gobierno local o asume y justifica, o pierde, lo que pone de manifiesto, una vez más, que 10 no son 11 y que el estar en manos de la ocurrencia y de la estrategia, pues trae estas cosas.
Pero enfrente, no se crean que la cosa es para menos, ya que ni PSOE ni IU-Podemos parecían enterarse de lo que estaba pasando, y a fecha de hoy, siguen sin abrir el pico, ni hacerse valer ante unos acontecimientos que hay que denunciar, o al menos pedir explicaciones tras un acuerdo de presupuestos que un concejal decidió no cumplir a última hora, sin tener la seguridad que en la próxima convocatoria no vuelva a salir por peteneras de nuevo. Veremos a ver. Ahí lo dejo.











