La sobrecarga de partidos sobre la hierba del Uva Monastrell, daño colateral de la situación
A las obras de la cubierta de la grada se le añadieron otras en las tuberías de evacuación de aguas que impiden el uso para partidos de la mitad del terreno y tienen a los aficionados viendo el fútbol de pie
J. J. Melero
Malestar en el fútbol local por la situación que se vive en las instalaciones del campo de fútbol municipal Antonio Ibáñez desde hace ya medio año.
La instalación de la cubierta de la grada, que venía para mejorar la comodidad de los espectadores, ha desencadenado en una situación que ha llevado a que los aficionados tengan que ver lel fútbol de pie y, desde hace ya varias semanas, únicamente se pueda utilizar para partidos la mitad del terreno de juego.
Por tanto, todos los encuentros de fútbol 11 se están disputando en la hierba natural del Uva Monastrell. Una sobreexplotación que está perjudicando seriamente al estado de este césped. El Jumilla ACF ya viene quejándose públicamente de su estado desde hace semanas, denunciando que la multitud de hoyos está provocando varias lesiones de importancia a los jugadores que lo utilizan.
No es más que un daño colateral a lo que califican desde el fútbol local como una falta de coordinación por parte de los diferentes servicios del Ayuntamiento.
Además, el tener a los aficionados viendo el fútbol fuera de la grada, a pie de campo, está generando continuas sanciones a los clubes por parte de FFRM.

Y es que cuando la obra de construcción de la cubierta de la grada del Antonio Ibáñez parecía terminada apareció un problema en las instalaciones de aguas subterráneas: las tuberías estaban saturadas. Su reparación supuso tener que levantar la mitad del césped artificial del Antonio Ibáñez y la totalidad del campo anexo, conocido como La Jaula.
Piden soluciones
Ya esta semana, se ha recolocado el césped y se han reanudado los entrenamientos a campo completo, aunque los usuarios se quejan de que no se ha hecho de forma correcta y que el terreno de juego presenta ondulaciones y deficiencias.
A todo ello se suma la necesidad de más terrenos de juego que den cabida tanto a los entrenamientos como a los partidos de la gran cantidad de equipos con los que cuentan los tres clubes del municipio y que ya generó gran polémica en las semanas previas al inicio de la actual temporada.
Los clubes y los aficionados locales demandan una solución a la precaria situación del Municipal Antonio Ibáñez y que, por fin, se construya el tan necesario campo de fútbol Paco Rasina.
La concejala pide “paciencia” e informa de que la empresa ha solicitado un mes
La concejala de Deportes, María Herrero, asegura que entiende perfectamente la preocupación de clubes, deportistas y familias, “pero tenemos que tener todos un poco de paciencia, ya que el objetivo de estas obras es que el Polideportivo pueda solucionar todos sus problemas y que se quede el campo de fútbol Antonio Ibáñez en las condiciones que Jumilla, sus clubes y sus deportistas se merecen”.
María Herrero ha informado, además, de que la empresa que está llevando a cabo las obras ha solicitado una prórroga de un mes para terminar bien todo. “Lo que queremos desde la Concejalía de Deportes es no hacer chapuzas, como se venían haciendo anteriormente en este Ayuntamiento”, ha manifestado.
La edil explica sobre la obra que “cuando había una lluvia importante, los vestuarios del Antonio Ibáñez eran un desastre, las aguas fecales salían por los urinarios debido a que no estaba todo como tenía que estar. Lo importante es que estamos trabajando en solucionarlo y que quede de forma óptima”.











