Casi la mitad de ellas se quemaron solo en 2022 en dos fuegos provocados por rayos con apenas dos semanas de distancia
La prevención, un reto en el segundo término municipal más grande y segundo con más superficie calcinada
Un total de 1.810 hectáreas se han quemado en Jumilla en el último siglo. Así lo recogen los datos publicados hace unos días por La Verdad, documentados desde 1968 a través de la Estadística General de Incendios Forestales del Ministerio para la Transición Ecológica. Se contabilizan desde entonces 253 incendios en el municipio, aunque la mayoría de ellos fueron extinguidos antes de alcanzar las 10 hectáreas de terreno calcinado e incluso, muchos, quedaron en conato.
Que Jumilla posea el segundo término municipal más extenso de la Región de Murcia le lleva a ser también el segundo con más extensión quemada durante estas últimas algo más de cinco décadas. Sin embargo, no es Lorca la primera del ranking. Por extensión, debería serlo, pero aparece en cuarta posición. Destacan Cartagena, en primer lugar con cerca de 2.000, y Calasparra, que es la tercera con casi la misma cantidad de superficie perdida que en la ciudad del vino.

De las poco más de 1.800 hectáreas quemadas en Jumilla, casi la mitad de ellas se perdieron en el mismo año y en apenas dos semanas. Fue el 13 y el 27 de agosto de 2022 en dos incendios provocados por rayos y que calcinaron 448 y 424 hectáreas en La Patoja y la Sierra Larga respectivamente. Cierto es que en el primero de ellos más de la mitad de la superficie quemada pertenecía a Hellín.
Igual ocurrió en el incendio de mayores proporciones documentado en la zona en este periodo. Se trata del que se produjo el 8 de junio de 1990 en la Sierra Larga y El Hornillo, que quemó más de 500 hectáreas entre Jumilla y Cieza. Fue entonces el mayor documentado en la historia de la Región de Murcia, aunque ampliamente superado poco después, en 1994, por el de Moratalla, que sigue liderando la triste clasificación.

Los que a lo largo de la historia han afectado a Santa Ana se recuerdan especialmente, dado su valor forestal y patrimonial. El más dañino del último medio siglo data del 6 de agosto de 1978, en el que tuvo que ser evacuado tanto el convento como todos los residentes en la urbanización que lo rodea.

Coincidió en el tiempo con otro incendio paralelo en otra zona protegida como la Sierra de El Carche. Ambos fueron intencionados y fue el de Santa Ana el que dejó mayores daños con unas 400 hectáreas.

Justo 30 años después, en 2008, se produjo otro incendio en la misma zona de Santa Ana, aunque en este caso se controló con cierta rapidez y apenas se quemaron poco más de tres hectáreas.
Los rayos, en el 31% de casos
En los 253 incendios documentados en Jumilla desde 1968, en el 31% de los casos han estado implicados los rayos. Un 15% de estos sucesos han sido provocados, mientras que el resto aparecen con causa desconocida, por negligencias, como quemas agrícolas, accidentes, así como reproducción de otros anteriores.
Preocupa desde hace tiempo la prevención. Los expertos coinciden en que es necesario aumentar el trabajo de desbroce de caminos y limpieza de montes. Un reto clave para un término de casi 1.000 km. cuadrados como Jumilla.
DETALLES
LAS SIERRAS DE LA PILA, SANTA ANA Y DE LA CINGLA, CASTIGADAS A FINALES DEL XIX
De los años 1887 y 1889 datan dos importantes incendios en el término municipal de Jumilla. En el primero de ellos ardieron unas 150 hectáreas en la Sierra de la Pila en los días previos al día de la Patrona. Dos años después, aunque en este caso en septiembre, se sabe de dos incendios intencionados en Santa Ana, donde ardieron unos 3.000 pinos, y en la Sierra de la Cingla.
UN CAMBIO DEL VIENTO SALVA EL CONVENTO DE SANTA ANA DE LAS LLAMAS EN 1737
Han pasado casi 300 años, pero quedó documentado un incendio el 1 de agosto de 1737 en Santa Ana, que se inició en Peña Cortada y amenazó el convento. Frailes, novicios y ciudadanía no podían controlarlo, por lo que decidieron sacar a la puerta el Santo Sacramento y ponerse a rezar. De inmediato, cambió la dirección del viento y se salvó el convento y el conjunto casas.
LAS LLAMAS SE VEÍAN A 20 KILÓMETROS EN UN INCENDIO DE HACE JUSTO 100 AÑOS
El 18 de julio de 1926 se originó un incendio en la Sierra de la Pila, provocado posiblemente por una hoguera realizada por pastores. Las llamas se veían a más de 20 kilómetros de distancia y el fuego llegó a alcanzar los 8 kilómetros de extensión, según se relató en los medios de la época.









