Editorial

La última publicación del Atlas de Distribución de Renta de los Hogares del Instituto Nacional de Estadística debería encender algunas alarmas en Jumilla. Los datos, correspondientes a 2024, sitúan nuestra renta neta media por habitante en 11.358 euros, frente a los 15.948 de España. Son 4.590 euros de diferencia, y estamos en zona baja de la clasificación regional, una realidad que no podemos despachar con resignación.
Hablamos de impulsar el comercio, llenar las calles de actividad y atraer inversiones. Pero conviene recordar una evidencia: sin capacidad económica en las familias, difícilmente crecerán las ventas de nuestros negocios. No se puede pedir al comercio local que prospere si los bolsillos de sus clientes siguen demasiado ajustados.


Esta fotografía exige mirar más allá de las campañas promocionales. Jumilla necesita empleo estable, salarios dignos, formación en base a las necesidades y proyectos capaces de generar mayor valor añadido. Necesita apoyar a quienes emprenden, atraer industria y ofrecer oportunidades para que los jóvenes no tengan que marcharse.
La Región de Murcia tampoco sale bien parada: el 91,1% de sus municipios figura entre el 25% con menor renta de España. Por eso, administraciones, empresarios y sociedad debemos compartir una prioridad: elevar la renta de nuestros vecinos y mantener vivo nuestro tejido comercial tradicional.
Porque la medida del progreso no está solo en cuántos negocios abren, sino en cuántas familias pueden vivir mejor.