jose_ramon José Ramón Sánchez. Odontólogo

Colegiado nº 797

 

Después de quitarte la ortodoncia, es muy probable que tengas que usar un retenedor, un aparato diseñado para ayudarte a mantener alineados tus dientes recientemente enderezados. Hechos de plástico y metal a medida para que se ajusten a tu boca, tu retenedor es una parte vital de tu cuidado ortodóntico. Unos cuantos pasos simples pueden mantenerlo limpio y en excelente forma.

1.Debido a que el retenedor pasa, o debería pasar al menos, la mayor parte del tiempo en tu boca, queda cubierto de saliva, placa, bacteria y partículas de restos de comida que flotan alrededor del lugar. Esta combinación de cosas puede resultar en una situación bastante olorosa. Al igual que tu boca, tu retenedor necesita limpiarse todos los días para mantenerlo limpio y con un olor fresco. La mayoría de los retenedores pueden limpiarse con una pasta de dientes común. Luego de que termines de cepillarte los dientes, dale una pasada a tu retenedor. Tanto a la pieza de plástico superior como a la inferior, por favor. estuche

  1. Para matar a los gérmenes, puedes remojar tu retenedor en un enjuague bucal antiséptico como el Listerine. Sólo vierte un poco de éste en un vaso de baño, coloca dentro el retenedor y déjalo sumergido por 30 segundos a 1 minuto.
  2. Es una buena idea hacer una limpieza profunda de tu retenedor alrededor de cada semana. Para hacerlo, puedes utilizar una tableta efervescente para limpieza de dentaduras. Sigue las instrucciones del fabricante que se encuentran en el envase. Alternativamente, puedes hacer una pasta con una cucharadita de polvo para hornear y alrededor de una cucharadita de agua caliente para pasarla sobre tu retenedor con un cepillo de dientes de cerdas suaves. Enjuaga bien.
  3. Debido a que el plástico de tu retenedor puede deformarse si se lo expone a altas temperaturas, mantén tu retenedor alejado de fuentes de calor como tu radiador, un coche caliente, el secarropas (en un bolsillo de tus pantalones, por ejemplo) o líquidos y comidas muy calientes.
  4. Ten cuidado de no morder sobre los cables de tu retenedor o de no doblarlos. Una vez que los cables se doblan no se ajustarán de la misma forma a tu boca

.6. Recuerda de mantener siempre tu retenedor en su estuche cuando no los uses o los limpies. Esto ayudará a protegerlo de agrietamiento, pérdida o de que unas mascotas curiosas lo muerdan.