El primer espacio dedicado a proyecciones de películas en el municipio abrió en febrero de 1917 en La Explanada
Tras el cierre de Cinecolor en la primera década del siglo XXI, la ciudad no cuenta con ninguna instalación exclusiva para ello
Reportaje de J.J. Melero
“Se exhibirán preciosísimas películas de largometraje con argumentos emocionantes y con hermosas manifestaciones de los adelantos de la ciencia”. Así se anunciaba en el periódico El Teléfono la inauguración del “hermoso y amplio” Salón Cine Luminoso el 17 de febrero de 1917.
Todo un acontecimiento en el municipio, ya que se trataba del primer espacio dedicado en exclusiva a proyecciones de películas. Marcaba el inicio oficial de la historia de los cines en Jumilla, aunque se sabe que ya el año anterior se había proyectado algún film en el Teatro Vico.

El Cine Luminoso se construyó en La Explanada frente al Paseo de la Estación (hoy Plaza del Rey don Pedro y Paseo Lorenzo Guardiola respectivamente). Estuvo regentado por los hermanos Aurelio y Maxencio García, cuyo objetivo era tenerlo listo en la Navidad de 1916, pero finalmente las obras se retrasaron un poco, como suele ocurrir.
Cine Moderno, siete décadas
Apenas unos años después se inauguraba muy cerca de allí el Cine Moderno, en la esquina de la calle Barón de Solar con avenida de la Asunción. En la década de los veinte se convirtió en el salón de referencia, rivalizando durante mucho tiempo con el Teatro Vico en su afán por dominar la fiebre de masas que suponía la gran pantalla en aquella época.
El Cine Moderno le dio un empujón clave al negocio con la incorporación del cine sonoro en 1933, a través del empresario que llevaba entonces su gestión, Miguel Sánchez Fernández, que adquirió un equipo Fedes.


Ya en época de dictadura, curiosa fue la multa de nada menos que 750 pesetas impuesta en 1944 por la Dirección General de Seguridad al Teatro Vico por no cumplir con el reglamento sobre la proyección del NODO.
Cinema, referencia de verano
A mitad de siglo se incorpora como referente para las proyecciones en verano el Cinema Jumilla y la terraza del Teatro Vico, construida en 1955. Especialmente el primero de ellos, con su espectacular fachada, se va a convertir en otra de las referencias para los jumillanos durante la segunda mitad del siglo XX. En 1957 estrenó nuevos equipos de proyección y cinemascope con José Sánchez-Cerezo como gerente.

De forma paralela surgieron otras salas que perduraron menos en el tiempo, pero que también hicieron disfrutar a la ciudadanía de la gran pantalla.
Una de ellas fue la Terraza Maravillas, situada en la Avenida de Yecla, muy cerca de la actual Estación de Servicio de Simeón, así como el Cine Fabiola, en calle Cánovas, y el Cine Chota, en Juan Ramón Jiménez, todos ellos de verano, ya que su montaje requería menos presupuesto.
Una sala en Cañada del Trigo
En los años sesenta, incluso llega a abrir una sala en la Cañada del Trigo, el denominado Cine Roxi, propiedad de Antonio Amorós Ródenas y que durante bastante tiempo llevó el séptimo arte a la entonces bastante poblada pedanía jumillana.
En los noventa comienza el ocaso del cine local con el cierre definitivo de los históricos Cinema Jumilla, donde se instalaba, primero la cadena de supermercados Mercadona y posteriormente el gimnasio Gym3, tras varios años cerrado.

Cinecolor, la última aventura
Por su parte, el Cine Moderno, es derrumbado en 1996 para convertirlo en un edificio de viviendas tras más de 70 años de proyecciones y distintos actos sociales. De estas fechas data el Cine Candilejas, otra sala de verano, así como la Casa de la Cultura, donde por iniciativa privada, hubo proyecciones, aunque durante muy poco tiempo.
Cinecolor, una sala moderna, cómoda y adaptada a los tiempos fue la última aventura de cine con fin empresarial en Jumilla. Abrió sus puertas en la primera década del siglo XXI y parte de sus instalaciones fueron reconvertidas después en una academia de inglés.
Hoy, Jumilla no cuenta con ninguna sala de cine. Apenas es posible disfrutar de la gran pantalla en el municipio en momentos muy puntuales a través del programa de la Concejalía de Cultura, que ofrece películas de vez en cuando en el Auditorio del Conservatorio, en el Museo del Vino, en plazas públicas o incluso en el Teatro Vico, recordando tiempos pasados.