Editorial

Hubo un tiempo en el que el balonmano sobrevivía gracias al esfuerzo de unos pocos. Hoy, años después, esa resistencia se ha transformado en una realidad evidente: el balonmano está de moda en Jumilla.
Y no es una frase hecha. Basta con acercarse al pabellón para comprobarlo. Gradas llenas, ambiente, niños y niñas con la camiseta del club, familias volcadas y una afición que aumenta. Porque el éxito del balonmano jumillano no se mide solo en resultados, aunque también los haya, sino en todo lo que está siendo capaz de generar alrededor.
El crecimiento del club es evidente. Equipos en todas las categorías, desde los más pequeños hasta senior, tanto masculinos como femeninos, demuestran que existe una estructura sólida y un proyecto de futuro. El balonmano ya no depende de una generación concreta, sino que se ha convertido en una auténtica cantera deportiva y social.


Esta temporada, los resultados deportivos han terminado de confirmar ese gran momento. Los senior han vuelto a disputar el play off de ascenso, situando de nuevo a Jumilla en el escaparate regional del balonmano y demostrando que competir al máximo nivel es posible. A ello se suma el mérito de haber conquistado la liga tanto en categoría senior como benjamín, una combinación que simboliza perfectamente el presente y el futuro de este deporte en la localidad.
El balonmano está de moda en Jumilla, sí. Pero no por casualidad ni por una racha pasajera. Detrás hay años de trabajo, constancia y pasión. Porque hay una base. Porque hay cantera. Porque hay identidad. Y porque hay orgullo, pasión y muchos valores.