El diseñador jumillano reconoce que no esperaba recibir el reconocimiento por tratarse, esta vez, de una producción privada y de pequeño formato

Galardón al Mejor Diseño de Iluminación por la obra ‘Blaubeeren’

J. J. Melero

Días después de recoger en Mérida su cuarto Premio Max al Mejor Diseño de Iluminación por la obra ‘Blaubeeren’, el jumillano Pedro Yagüe sigue recordando el galardón con una mezcla de orgullo, sorpresa y agradecimiento.
El diseñador de iluminación reconoce que no esperaba recibir el premio, especialmente por tratarse de una producción privada y de pequeño formato que, aunque ha realizado gira, no ha tenido una gran exposición a nivel nacional.
Precisamente por ello, considera que el reconocimiento tiene un significado especial. “Ha sido un trabajo muy artesanal, muy de oficio y muy de equipo”, destaca, acordándose del director Sergio Peris-Mencheta y de todos los profesionales que participaron en el proyecto.


Más allá del prestigio que supone sumar un cuarto Max a una trayectoria consolidada, Yagüe valora el premio como un estímulo para continuar desarrollando una profesión que define como exigente y sacrificada. “Es un reconocimiento que me ayuda a seguir peleando y creando de cara a los nuevos proyectos”, afirma.
El jumillano también se muestra agradecido por las numerosas felicitaciones recibidas durante los últimos días, especialmente desde Jumilla y la Región de Murcia. Un cariño que, asegura, le ha permitido sentir aún más cerca a su tierra.
Mientras el premio ya ocupa un lugar en la librería de su estudio, Yagüe mantiene la vista puesta en el futuro. Nuevos montajes teatrales y colaboraciones ya forman parte de una agenda que apenas le deja tiempo para detenerse. Porque, como él mismo reconoce, “los premios son importantes, pero el verdadero motor sigue siendo la pasión por crear”.
Yagüe ya recibió el Premio Max en los años 2010, 2012 y 2020, así como otros de gran prestigio como el Ceres (2015) y Talía (2025).