El Museo de Etnografía muestra un nacimiento hecho con materiales de hace 100 millones de años

Con seis figuras, realizadas sobre cantos rodados de la Sierra de Sopalmo

M.C.C.

Un original nacimiento se muestra estos días en el Museo de Etnografía Jerónimo Molina. Según describe su director, Cayetano Herrero, está compuesto de seis elementos, realizados sobre cantos rodados de la Sierra de Sopalmo, trabajados manualmente para realizar cada una de las figuras.
Las cuatro principales: el niño Jesús, Virgen María, San José y el ángel, toman como referencia a ídolos prehistóricos aparecidos en Extremadura, Sevilla y Comunidad Valenciana. Realizados en el III milenio antes de Cristo, épocas del Neolítico y Calcolítico, adaptándolos fielmente a las representaciones de las figuras del belén. Los materiales son cantos rodados del Cretácico Superior, piso Cenomaniense con una antigüedad de 100 millones de años y arenas descompuestas de Jumillitas volcánicas de 7 millones de años.

Elementos

El niño Jesús está trabajado sobre canto rodado, tiene una mezcla de unos y otros, con grandes ojos solares y decoración del vestuario con trazos horizontales en espiguilla. Para la Virgen María, se ha basado su representación en las placas del IV y II milenio antes de Cristo, asociadas a ritos funerarios en dólmenes de Extremadura, Huelva y Sevilla. Con grandes ojos, con un trazo vertical con tres líneas a cada lado que representan trazos de pintura en el rostro. Estando el cuerpo enriquecido con triángulos, muy característicos de la condición femenina.
Para San José se ha tomado como base de inspiración los ídolos oculados cilíndricos realizados sobre piedra o hueso de grandes ojos denominados soliformes, con cejas curvas sobre ellos, figurando líneas en zig zag a para representar el cabello, aparecidos en Extremadura, Valencia y Alicante.
En cuanto al ángel: No existe esta figura entre las representaciones prehistóricas, por lo que se han elegido motivos masculinos y femeninos para representar su motivo asexual. Se transforman los triángulos femeninos en alas y la cabeza como un resplandor, dejando intuir su cuerpo por cuatro líneas paralelas verticales.

Share This Post On

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *