La comparativa entre el tráfico en 2023 y 2024 muestra un crecimiento del 55,1% de estos vehículos

Los datos provisionales del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible señalan que en 2024 la intensidad media de vehículos alcanzó los 14.473 y todo apunta a que las cifras en este año 2025 están siendo mayores

Redacción

Un año y ocho meses hace que se abrió al tráfico el último de los cinco tramos en los que se dividió la construcción de la autovía A-33, que conecta Murcia y Valencia por el interior. Fue el tramo que transcurre desde Yecla hasta Caudete, de una obra que arrancó en 2006 y terminó el 11 de enero de 2024 y que costó 510 millones de euros a las arcas públicas.
Las cifras aportadas por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible confirman que la A-33 era una infraestructura muy necesaria y que se está convirtiendo en una gran ayuda para la industria del Altiplano y en una alternativa a la congestionada A-7, que conecta el Levante y Andalucía.
Los datos provisionales de 2024 indican que la intensidad media de vehículos que la utilizaron alcanzó los 14.473 al día. Del total de vehículos, una media de 4.054, fueron pesados y el resto ligeros.


La comparativa entre el tráfico registrado en 2023 y el de 2024, con la autovía ya abierta, muestra un crecimiento muy acusado: un 27,2% más en vehículos ligeros y un 55,1% en pesados. La explicación se encuentra en el efecto llamada de la apertura del tramo completo de la A-33, que enlaza con la autovía A-31 hacia Alicante y con la A-35 hacia Valencia.
Todo apunta a que estos incrementos de tráfico están siendo aún mayores en 2025 ya que es visible diariamente el tránsito de turismos y camiones

Razones de las buenas cifras

Las razones que explican estas buenas cifras de tráfico se deben principalmente a que la autovía supone un ahorro considerable en la conexión entre el Levante y Andalucía, además de la calidad de la infraestructura. La longitud del recorrido entre Murcia y Valencia es ahora de 212 kilómetros, frente a los 258 del trayecto que transcurre paralelo a la costa mediterránea por la A-7. Estos 46 kilómetros menos suponen un ahorro en combustible, una reducción de emisiones de gases y unos 25 minutos menos de viaje.

Sin estaciones de servicio

Sin embargo, una de las carencias que sigue sin resolverse es la construcción de estaciones de servicio en el propio trayecto de la nueva autovía. En enero de 2023, el Consejo de Ministros dio luz verde a la licitación del contrato de concesión de las obras para poner en marcha un área de servicio en la A-33, en la comarca del Altiplano. Estaba proyectada en el punto kilométrico 44,500, en el término municipal de Yecla. El valor estimado del contrato era de 92,3 millones de euros.
De ese proyecto no se ha vuelto a saber nada, por lo que sigue sin resolverse este asunto, que obliga a los conductores a desviarse a localidades como Yecla, Jumilla o la propia Caudete para repostar o descansar durante el viaje.
Lo que sí se va a llevar a cabo en breve es una actuación medioambiental con la plantación de 6.558 árboles y arbustos en los márgenes de dos tramos de la autovía A-33. Esta actuación forma parte de un proyecto de restauración ecológica para crear sumideros naturales de carbono, ocupando más de 52.000 metros cuadrados a lo largo del total de la infraestructura.