Un camino educativo de más de siete décadas
El primero se instauró en el curso 52-53 como Laboral y el segundo tres décadas después como Formación Profesional
Reportgaje De Juan José Melero
Si las escuelas fueron durante buena parte del siglo XX el primer contacto de los niños con la enseñanza, la llegada de los institutos abrió una nueva puerta educativa en Jumilla. La creación, primero del Instituto Laboral y más tarde del Instituto de Formación Profesional, abrieron la posibilidad de prolongar los estudios, acceder al Bachillerato o prepararse para una profesión sin tener que abandonar el municipio.

El primero de ellos recibió la denominación de Instituto Arzobispo Lozano y nació vinculado a la enseñanza laboral. Comenzó a funcionar en el curso 1952-53, aunque como el edificio estaba todavía en construcción, las clases de ese curso y parte del siguiente se impartieron en el antiguo Colegio San Francisco. El 10 de mayo de 1954 comenzaron ya en la nueva instalación, que tuvo a Eduardo Jiménez Casalins como arquitecto.
El 26 de julio de 1954, el centro recibió la visita del gobernador civil, José María Alfín. El ministro de Educación, Jesús Rubio, se desplazó hasta el instituto el 12 de diciembre de 1956, entonces con 150 alumnos, 45 de ellos internos.

La historia del Arzobispo Lozano no se limita a sus aulas. El centro estuvo también vinculado a algunos de los proyectos culturales que marcaron la Jumilla de mediados del siglo XX. Uno de los ejemplos más significativos es el Museo Municipal. El Ayuntamiento acordó su creación el 19 de enero de 1956 y nombró a Jerónimo Molina como director. La primera colección se instaló en un aula del Instituto Laboral. Algo parecido había ocurrido dos años antes con la Biblioteca Municipal, que también tuvo en el centro educativo su sede y germen.
La transformación del Arzobispo Lozano ha sido paralela a la de la propia Enseñanza Secundaria. El centro pasó de aquel modelo de Instituto Laboral de los años 50 a convertirse en un instituto moderno con una oferta educativa mucho más amplia. Con el paso de las décadas, acabaría transformándose en Instituto de Enseñanza Media, Nacional de Bachillerato y, posteriormente, en el actual IES Arzobispo Lozano.
Su primer director fue Juan Reyes Fernández (1953-54). A continuación, le fueron sucediendo en el cargo: José Reyes Guillén (1955-57), José María Cardona (1958-68), Marina Girón (1969-74), Jaime Vila (1975-78), María Dolores Abizanda (1979-82), Gerardo León (1983-84), Carmen Ferrer (1985), Francisco Rocamora (1986-92), Diego García (1993), Antonio Ballester (1994-95), José Mª Pérez Montoya (1996-99), José Damián González (2000-01), José Sánchez (2002-12), Pascual Jesús Hernández (2013-24) y Gabriel Martínez Molina (desde 2024).
30 años después
Tres décadas después del nacimiento del Instituto Laboral, Jumilla vivió otro momento decisivo en su Educación Secundaria. En septiembre de 1983 abrió sus puertas el Instituto de Formación Profesional de Jumilla con 15 profesores, 12 grupos y 336 alumnos. La inauguración oficial se llevó a cabo el 31 de enero de 1984 con la visita a las instalaciones del director provincial de Educación y Cultura, que fue recibido por el primer director del centro, Francisco Crespo.

Su primera oferta estaba vinculada directamente a la Formación Profesional. Se impartían enseñanzas de primer grado en las ramas de Administrativo, Metal, Electricidad y Mecánica. En 1992, el Consejo Escolar decidió darle el nombre de Infanta Elena. Tres años después llegó uno de los cambios más importantes de su historia: la implantación de la Educación Secundaria Obligatoria. En el curso 1995-96 comenzaron a impartirse 3º y 4º de ESO, mientras que el resto de los cursos se incorporarían posteriormente, en 2002-03.

Así, el centro que había nacido para formar profesionales pasó a convertirse en un instituto con una oferta educativa mucho más diversa y moderna.
2007: visita de la infanta
Uno de los momentos más recordados de la historia del centro tuvo lugar en octubre de 2007, cuando la infanta Elena visitó el instituto con motivo de su 25 aniversario. Era director en ese momento Francisco Campillo Aráez (1999-2015).
La visita permitió recorrer aulas de informática, laboratorios y talleres de mecánica y sirvió también para inaugurar una exposición fotográfica sobre el primer cuarto de siglo del centro. Por entonces, estudiaban más de 700 alumnos y trabajaban 87 profesores y ocho miembros del personal laboral.

La historia de la educación en Jumilla no termina en estos dos edificios, pero sí puede cerrarse aquí un recorrido iniciado muchas décadas atrás. De las escuelas unitarias a los centros de Enseñanza Secundaria, la educación jumillana ha recorrido un camino marcado por cambios sociales, económicos y culturales.









