En clave de sol by Gustavo López
El pasado 25 de junio, Jumilla volvió a demostrar que tiene pulso empresarial, ambición colectiva y ganas de crecer. La III Jornada de Liderazgo Empresarial organizada por el Grupo de Comunicación Siete Días Jumilla fue, sin matices, un rotundo éxito. Lleno de asistentes, ponencias de alto nivel y un cierre memorable con la participación de Josete, el entrañable actor de “Campeones”, y Edu Luky, capaces de arrancar lo mejor de cada sala a la que se ‘enfrentan’. Una jornada que combinó inspiración, reflexión y emoción en su mejor medida. Y que dejó, sobre todo, algo más valioso que cualquier discurso, la certeza de que tenemos mucho más que ofrecer de lo que a veces nosotros mismos creemos.
El compromiso del Grupo Siete Días Jumilla con el tejido empresarial local está fuera de toda duda. Año tras año, esta cita se consolida como un espacio de encuentro necesario para quienes creen que Jumilla tiene madera de referente económico en la Región de Murcia. Un foro donde los empresarios locales no solo escuchan experiencias ajenas, sino que se reconocen a sí mismos como protagonistas de una historia que está siendo escrita ahora mismo, en sus talleres, en sus bodegas, en sus despachos, en sus campos.

Recientemente se confirmaba que el municipio ocupa el primer puesto de la Región de Murcia en inversión industrial por municipios. Un dato que merece ser leído con calma, subrayado y repetido en voz alta. No estamos hablando de pedir paso, sino de abrir camino. La urbanización del Polígono del Mármol está, literalmente, a punto de caramelo. Una infraestructura preparada para acoger inversión, para albergar grandes proyectos y para generar el consiguiente empleo.
Jumilla tiene todo lo necesario para protagonizar su propia revolución industrial. Un sector primario fuerte y reconocido internacionalmente, una posición estratégica en el mapa regional, y ahora, por fin, la infraestructura y el respaldo inversor que durante años se buscaron. Las piezas están sobre el tablero. Solo hace falta moverlas con acierto.
Por eso, más allá de los balances, el mensaje más importante que dejó esta III Jornada de Liderazgo Empresarial es uno de naturaleza casi emocional: “Hay que creérselo de verdad”. No con arrogancia, sino con la convicción tranquila de quien sabe lo que tiene entre manos.
Y es que Jumilla, cuando se lo propone, no tiene techo.



