Cuatro conciertos, con intérpretes de prestigio internacional, que tendrán lugar en la Casa de la Música

“Se ofrecerá una gran diversidad de estilos, épocas y formaciones”

M.C.C.Vera

Con la intención de que tenga continuidad en el tiempo, el próximo día 12 de este mes arranca ‘Jumilla clásica’, la primera edición del Ciclo de Música de Cámara. Éste ha sido presentado por el coordinador artístico Darling Dyle, la concejal de Cultura, Asun Navarro, y la responsable de museos, Estefanía Gandía.
El programa incluye cuatro conciertos, y según subrayó Darling Dyle, “en él se ofrecerá diversidad de estilos, épocas y formaciones, combinando grandes nombres del repertorio universal, con intérpretes internacionales de reconocida trayectoria y jóvenes talentos que situarán este ciclo en un alto nivel artístico”.


La primera cita de ‘Jumilla clásica’, bajo el título ‘Iberia Musical’, contará con Sine Tempore Ensemble, integrado por Darlin Dyle y Desislava Cvetkova al violín, Lesster Mejías a la viola y Anastasia Laskova al violonchelo, que ofrecerá un recorrido por la música de tres grandes compositores: Juan Crisóstomo de Arriaga, Enrique Granados y Isaac Albéniz.
Le seguirá, el 24 de abril con ‘Jóvenes Talentos’, el 18 de junio, con ‘Bohemios’ y en septiembre u octubre (fecha por determinar) ‘La flauta mágica’. Estos conciertos serán presentados conforme se acerque la fecha, y todos tendrán lugar en la Casa de la Música y Legado de las Artes.

Trayectoria del coordinador artístico

Asun Navarro ha puesto de relieve la amplia y fructífera trayectoria del coordinador artístico del ciclo. Darling Dyle es violinista y el concertino de la Orquesta Sinfónica de la Región de Murcia, fundador y director de Sine Tempore Ensemble, ha colaborado con músicos de renombre y ha trabajado bajo la batuta de prestigiosos directores. Cuenta con varios galardones, entre ellos, el Primero Premio en el Concurso Nacional de Violín de Jóvenes Intérpretes de Albania.
Dyle toca un violín italiano de Eugenio Praga (1892), un instrumento de gran valor artístico