Editorial

La Tamborada Nacional que reúne cada año a los apasionados del tambor y el bombo de toda España, se convierte un año más en la antesala de la Semana Santa, ya que en nuestro Domingo de Panes, los diferentes toques de todos los pueblos agrupados en el consorcio nacional, anuncian a modo de pregón sonoro, que ya está todo preparado y que ahora los que nos tenemos que preparar somos nosotros para vivir unos días intensos y apasionantes.
El pasado fin de semana, Moratalla acogió el encuentro donde una edición más, Jumilla se dejó notar y lo hizo a lo grande, ya que, fue una de las delegaciones más numerosas, y hoy, 10 años después de que nuestra ciudad organizara las 30 Jornadas, todavía se recuerda por parte de los tamborileros de España, lo que se vivió aquí, y cómo se organizó un encuentro nacional que logró marcar un antes y un después.


La Semana Santa de Jumilla es una fiesta reconocida con el Interés Turístico Internacional, pero sin duda, los tambores y los bombos jumillanos se convierten en un complemento perfecto que pone de manifiesto que somos ciudad de vino, de la Semana Santa y de tambor.
Enhorabuena una vez más a los tamborileros del Cristo de la Sangre, que han vuelto a dar la nota y a poner a Jumilla en el centro del mapa de los pueblos del tambor y el bombo que conforman el consorcio nacional y donde Jumilla es ejemplo a seguir a pesar de ser uno de los últimos en sumarse al grupo.