Editorial
Jumilla vive estos días con la intensidad que solo regalan las fiestas patronales. Desde hace una semana, las calles, las peñas y las plazas se han convertido en el escenario donde nuestra ciudad muestra lo mejor de sí misma: su alegría, su hospitalidad y ese orgullo compartido por unas tradiciones que nos identifican como pueblo.
Ya se ha superado la mitad del programa de actos preparado. Pero las fiestas no han terminado. Queda por delante el cierre de la Fiesta de la Vendimia, con la Cabalgata Tradicional que se espera multitudinaria, tanto de peñas como de público, la Gran Cabalgata del Vino, que el sábado regará las calles y los cuerpos de peñeros, visitantes y jumillanos que asistan del líquido elemento que se extrae de nuestra denominación de origen, la bajada de la Patrona, el castillo de fuegos artificiales, que iluminará el cielo como colofón final, y las últimas actuaciones musicales, que pondrán la banda sonora final a la fiesta. El Festival Nacional de Folklore, que ocupa el primer fin de semana, ya terminó y espera al resto para la valoración final.

Desde estas páginas queremos felicitar a todos los jumillanos y jumillanas, a las peñas, a la Cofradía de la Patrona, a Coros y Danzas, al Ayuntamiento, colaboradores, y a cuantos han hecho posible, un año más, unas fiestas que se viven con pasión. Que estos últimos actos se disfruten con la misma ilusión con la que comenzaron.
¡Vivan las fiestas de Jumilla, el vino y nuestro pueblo!









