«Siempre he sabido que mi camino era la educacion, y en particular, la dirigida a personal especiales»
Asegura que, si volviera a nacer, haría lo mismo que ha hecho toda su vida y que le apasiona: dedicarse a la educación y, en particular, dirigida a personas ‘especiales’. Una forma de educación especialmente valiosa: aquella que atiende a las capacidades y necesidades individuales, acompaña, estimula y proporciona herramientas para que cada persona pueda alcanzar el mayor grado posible de autonomía e inclusión.
Es Paqui Bernal Esteve, una persona muy implicada y comprometida a nivel profesional y personal, dedicada a la educación, en concreto a la especial, en el Centro Virgen de la Esperanza de Aspajunide. Un trabajo dirigido a favorecer el desarrollo personal, la autonomía, la inclusión y la calidad de vida de numerosas personas, acompañándolas en distintas etapas y trabajando igualmente junto a sus familias.

Después de 40 años en esta labor, ahora se ha jubilado, pero sigue vinculada a ayudar a los demás, e imparte, de forma voluntaria, clases de español para inmigrantes en Cruz Roja Jumilla. Este año, Paqui Bernal, recoge el Premio Labor Educativa y en una entrevista ha reconocido que recibió la noticia “con incertidumbre e incrédula, ya que pienso que no lo merezco, soy una maestra que intenta pasar desapercibida, pero ahora estoy feliz, ya que es un premio para todos mis alumnos que me han querido y a los que quiero, para mis compañeros, todos unos magníficos profesionales, y para mi familia que siempre me ha apoyado”. Paqui Bernal afirma que “este reconocimiento es muy importante para dar visibilidad dos campos, el de la discapacidad, concretamente de la educación especial y el de la inmigración, que es en el que estoy trabajando actualmente, dos campos que necesitan mucho apoyo y mucha comprensión”.

Recordando su trayectoria, subraya que siempre ha querido ser maestra, “yo quería ser como mi referente, mi maestra doña Lolita Ortuño, era mi primera y mi única opción”. Sin embargo, al no existir entonces Educación Especial en la Región de Murcia, Paqui Bernal estudió Filología, para después hacer Magisterio. Dio clases particulares en escuelas de su tío y también en las Escuelas Unitarias de Pueblo Nuevo. Tras la carrera, hizo prácticas en el actual colegio Miguel Hernández, antes Soler Bans.
Sin embargo, llegó un momento que, al no tener trabajo estable, decidió irse a Ecuador con su tío Blas que era sacerdote. Allí trabajó en un colegio dando clases de Lengua y Literatura Española y ofreciendo también clases a niñas de barrios humildes y zonas marginales. “Fue ahí, -recuerda Paqui-, donde descubrí que me quería dedicar a la Educación Especial”. En Ecuador se casó y nacieron sus hijos y a los pocos años se trasladaron a España. Empezó a trabajar un tiempo en el colegio Cruz de Piedra hasta que le dieron la oportunidad en Aspajunide, y continuó formándose en ese campo, con Educación Especial, Pedagogía Terapéutica y Logopedia.

Junto a esta gran familia, nuestra protagonista, ha estado más de 30 años, “un orgullo y un lujo trabajar en lo que te gusta, con muchos momentos que me llevo en el corazón, risas, el día a día, abrazos, complicidad, caricias, los te quiero Paqui, anécdotas y los mensajes y emoticonos que me siguen enviando mis alumnos. Los alumnos, los grandes profesionales que ha habido y las familias me lo han puesto siempre muy fácil”. Pero también, recuerda con tristeza momentos duros, “alumnos que han fallecido, cuando no les tocaba todavía”.
De todos estos años, Paqui Bernal destaca la gran evolución que se ha vivido en el centro de Aspajunide, con el incremento de muchos más profesionales, mejores dotaciones y equipaciones, así como infraestructuras. Pero lo más importante para Paqui es “la visibilidad que se ha conseguido dar a estas personas especiales, hoy están todas partes, en todos los lugares e implicados en todas las actividades de la sociedad y, además, con muchas ganas y con mucha ilusión”.

Ahora se ha jubilado, pero continúa colaborando en Cruz Roja, dando clases de español para inmigrantes “una tarea diferente, pero también muy gratificante, personas, con vidas complicadas, que llegan perdidas con el idioma, con papeles, no entienden muchas cosas y ver que se van soltando e integrando, resulta muy enriquecedor”. De esta forma, Paqui Bernal sigue ligada a la tarea de ayudar a los demás en la medida de sus posibilidades y, siempre, poniendo el corazón y, de hecho, afirma: “en labor social estoy dispuesta a hacer en cualquier momento, y si, por medio, está la enseñanza, mucho mejor”.

Por su labor profesional de tantos años, por su implicación personal y por la pasión que pone en todo lo que hace en favor de los demás, Paqui Bernal Esteve va a recibir el Premio Labor Educativa 2026.









