En clave de sol by Gustavo López

Ahora que está de moda eso de la prioridad, y de poner unas cosas por encima de otras, esta semana quiero defender la prioridad local a la hora de no perder oportunidades. Y me explico.
La semana pasada, nuestro colaborador Diego Cutillas, me comentó lo de la colección artística del jumillano Evelio Miñano, que después de casi toda una vida incrementándola y logrando piezas de enorme valor, todas bajo el paraguas del vino como nexo de unión, había decidido venderla y que se pudiera contemplar y exponer al público. Cuando Diego me lo comentó, lo primero que le dije fue que me gustaría ir a ver realmente de lo que estábamos hablando, y eso es lo que hice. Por lo tanto, conocí de primera mano el contenido de la colección en sí, las intenciones de su propietario, las gestiones que al respecto tenía ya en marcha, y después de todo eso, coincidí, cien por cien, en que sería una pérdida total que todo esto se fuera a otra localidad después de tenerlo aquí al alcance de la mano. Por eso, decidimos publicar la noticia y ayudar a esa recogida de firmas que se había iniciado.


Una vez que se publicó, comenzaron a llegar mensajes de lectores que mostraban su interés en firmar y apoyar, algo que, por otro lado, no deja de ser del todo lógico. Pero mi sorpresa llegó cuando los comentarios eran de aquellos que pensaban que esta prioridad local, pues no lo era tanto, y que decían que, si quería su propietario que se quedara en Jumilla, pues que la donara, y que era mucho más importante arreglar una calle que comprar una colección de arte.
Estos comentarios que se hacían, me recordaron rápidamente aquella otra noticia que se publicó también no hace mucho sobre el deterioro que estaba sufriendo la Iglesia de Santiago y que decían que la arreglara su propietario y si se caía, pues mala suerte. Y quizá, desde el debido respeto, a lo mejor todos llevan su parte de razón, algo que para nada voy a discutir, pero no hay que olvidar, que en Jumilla, existe una larguísima lista de cosas que se han perdido a causa de malas decisiones o de decisiones que se han tomado muy tarde. Hoy tenemos una espectacular Casa de la Música porque se cedió que no se cayera al suelo, al igual que pasó con el Palacio del Concejo o el Castillo. Perdimos la estatua del dios Hypnos y se fue a Alemania. No se hizo el hospital comarcal en Jumilla porque no se estuvo en el lugar adecuado. Y ahora, tenemos una colección única de arte que tocamos con los dedos de una mano, pero que para poder disfrutarla quizá tengamos que ir a Murcia, a La Rioja, o a alguien que la valore.