1º Premio en la categoría de Adultos, del concurso de cartas a los Reyes Magos, organizado por Siete Días Jumilla

CATEGORÍA: ADULTOS              1º PREMIO

María Pilar Pérez Quílez

Queridos Reyes Magos:

Llevo días repasando mi vida para encontrar algo que me falte para poder incluirlo en esta carta, pero me he dado cuenta de que prefiero pediros que me permitáis que conserve lo que ya disfruto.

Me gustaría mantener, por ejemplo, el roce casual de los pies de mi marido cuando cambia de postura mientras duerme. Preservar su calor que, junto a la suavidad de las sábanas, me retienen cada mañana cinco minutitos más junto a él, cuando suena el despertador.

Quisiera proteger la respiración pausada de mi hija pequeña cuando me acerco a despertarla, o el dulce remoloneo de la mayor, que también prefiere recrearse un ratito más, con la caricia de la textura nubosa de su almohada.

Que no falte el aroma del café mezclado con la dulce leche, que en el invierno calienta el cuerpo, y en el verano, aderezada con canela y limón, lo refresca.

Atesoraría para siempre la suave piel de mi mascota y las cosquillas que provocan sus bigotes por el movimiento de su nariz cuando se acerca a olisquear.

Desearía conservar para siempre la voz de mi madre, que es la que más villancicos conoce del mundo. También paciencia con la que mi padre acompaña los juegos de su nieto y nietas.

Ojalá regresaran la fortaleza nudosa de las manos de mis abuelos y abuelas que, aunque huesudas, sujetaban bien fuerte. Entre sus brazos cabía el universo entero en forma de amor.

Os pido que no se agoten nunca las canciones ni la voz de la locutora de la radio por las mañanas. Esa voz tan familiar y presente en nuestros días, como la de la mejor de nuestras amigas. Lo curioso es que ella ni sabe quiénes somos nosotros. ¡La radio sí que es cosa de magia!

Por favor, permitidme preservar todos aquellos sonidos, olores, sabores y texturas que nunca, por más empeño tecnológico que le pongan, podrá generar la Inteligencia Artificial.

Se me ocurren muchos más detalles cotidianos que os pediría preservar, pero me extiendo más para no aburriros.

Os deseo unas felices fiestas, y que todas las criaturas del mundo puedan disfrutar de estas pequeñas sencillas cosas, que son en definitiva, la fuente de la felicidad.

Saludos.