Más de trescientos tractoristas reclaman en Jumilla “por un futuro firme y sostenible del campo”

Lola Tomás

Cerca de 300 tractores han marchado de manera lenta por Jumilla, en protesta por la grave situación del sector agrícola, ganadero y en general del medio rural, que está poniendo al borde de la desaparición a miles de explotaciones agrarias.


“Sin viñas no hay Jumilla”, “Si el campo no produce, la ciudad no come” o “Trabajar a pérdidas es igual a pasar hambre”, han sido algunos de los lemas exhibidos en los tractores en el transcurso de la marcha que recorrió prácticamente el perímetro del casco urbano, para adentrarse en el centro minutos más tarde y colapsar la calle principal.


La queja generalizada pretende dar visibilidad a los problemas que vienen arrastrando desde hace años y que ahora se han visto agravados por la subida del combustible, electricidad, agua, productos fitosanitarios, abonos, piensos, y todas las materias primas necesarias para la producción.


Uno de los responsables de COAG, Agustín Carrión, señalaba que los agricultores lo único que quieren es trabajar “pero si nos vemos obligados y la situación se mantiene, tendremos que continuar con las protestas”.
Pedro Guardiola es agricultor y ganadero, y manifestaba su enfado así: “Esto es insostenible debido a los costes de producción y las previsiones son muy malas, y encima no podemos repercutir la subida en nuestros productos, nunca lo hemos podido hacer. Ni podemos vender por debajo del precio de coste, pero es que nosotros no ponemos ese precio de coste, matizaba, ¿quién lo determina?” Finalizaba añadiendo que “se están cobrando precios de cuando mi padre vivía”.


Pascual Quílez sostenía antes de subir a su tractor, “todo lo que gastamos nos lo han subido el doble, y no podemos repercutir esa subida, con lo cual trabajamos a pérdidas y así no se puede funcionar. Te arruinas antes si trabajas, que si paras, pero estando parados nos arruinaremos más tarde”, se lamentaba Quílez.


“No se ve un futuro firme, no merece la pena ser agricultor y trabajar a pérdidas, el campo se muere y no podemos competir con países que producen más barato y con peor calidad”.