En clave de sol by Gustavo López
Aunque a nivel electoral, estamos ahora metidos de lleno en la precampaña nacional de las generales, también es cierto que las maquinarias locales han metido un par de marchas más hasta que una vez pasado el 29-N, puedan estar a pleno rendimiento.
En esta línea, me gustaría lanzar aquí una serie de ideas para que los partidos, se alejen de las propuestas tipo de sus partidos que llegan desde arriba y que nada tienen que ver con Jumilla, y se centren en lo que verdaderamente interesa, que no es otra cosa que proponer y hacer por y para Jumilla. En esta línea, a modo de idea y teniendo que en cuenta que con recursos asumibles se podría lograr un gran beneficio, existen varios edificios muertos en nuestro pueblo, cerrados a cal y canto, que, con gestión y negociación, podrían volver a la vida.

En primer lugar, me centraré en lo que podría ser uno de los casos más sangrante, como es el aula de cultura de la CAM, en pleno centro del pueblo, con una sala de exposiciones de notable alto, biblioteca y otros espacios que no podemos permitirnos tener cerrada a cal y canto. Ese edificio pertenece a la Fundación Mediterráneo, o al banco, ya no sé cómo queda la cosa, pero lo cierto es que o lo pone en marcha el ayuntamiento o no sirve para nada, y ese edificio podría solucionar un buen número de problemas actuales, además de descargar el Teatro Vico.
Otro de los edificios que considero interesantes, es el del geriátrico que se encuentra en Santa María, ya que podría ser un fantástico albergue, pudiendo ser utilizado por los grupos del Festival de Folklore, o la banda de música que visita el festival de la Asociación Musical Julián Santos, incluso, en pruebas deportivas, y seguro que surgirán muchos más usos una vez que estuviera en condiciones, con habitaciones, salones y unas instalaciones con muchas y grandes posibilidades.
Pero es que no quedaría ahí la cosa, ya que la casa de las monjas de la calle Calvario, también sería uno de esos edificios a los que habría que meter en la UCI para que volvieran a la vida, donde a ‘bote pronto’, se me ocurre que podría ser un museo, o albergar el legado del doctor Marín Padilla, con salas de estudio y consulta, exposiciones o incluso organizar un concurso de ideas que seguro que nos aportaría infinidad de posibilidades.
En fin, ahí lo dejo, son ideas sencillas, humildes pero que a la vez las veo fáciles. Solo hay que creer en ellas y ponerse manos a la obra, gestionar, presupuestar y poner a disposición de los jumillanos.









