Editorial

Hay un momento del año, en que Jumilla empieza a cambiar de ritmo sin que nadie apenas se dé cuenta o lo anuncie oficialmente. Se nota en las terrazas que se llenan de mesas alargando las trasnochadas, en las conversaciones de la gente que se pregunta “¿este año quién vendrá?”, en el runrún de las peñas que preparan su particular calendario, el grupo de coros y danzas que ultima de qué manera sorprender esta edición, o la Cofradía de la Patrona que es el gran paraguas para todos. Ya se va oliendo a feria de agosto, y esa sensación es, cada verano, el anuncio más fiable de que se acercan los días grandes del octavo mes del año en la capital de la Monastrell.


Los carteles ya fueron presentados de forma previa a Fitur, el logotipo estrenado y la maquinaria trabajando enfocada en los detalles finales del programa. Jumilla se prepara para vivir, un año más, sus fechas más importantes. Y es que solo faltaba por conocerse el cartel definitivo de conciertos, algo que hoy se desvela.
En las páginas 4 y 5 de esta edición se ofrece toda la información de la programación que depende exclusivamente de la Concejalía de Festejos, y ahora toca esperar donde habrá más, si voces contrarias, a favor o imparciales, ya que esto, siempre es así. Para gustos, los colores.
Ahora lo importante es que, como cada año por estas fechas, ya se va oliendo a Feria de agosto. Y con ella, a la Jumilla que mejor sabe celebrarse a sí misma: devota con su Patrona, orgullosa de su vino, fiel a su folclore y, sobre todo, dispuesta a compartir con quien quiera venir a comprobarlo.