Desde el monasterio hasta el huerto del convento donde está ubicada
Custodiado por la Cofradía La Guarda del Cuerpo de Cristo
Lola Tomás Ruiz
El Santísimo Cristo Yacente fue trasladado desde el monasterio de Santa Ana hasta su capilla del Santo Sepulcro, situada en el huerto del convento franciscano. Lo hizo acompañado de su Madre, la imagen de la Virgen María de las Penas.
A su salida del pequeño templo, comenzaron a encenderse las velas y antorchas que iluminarían el estrecho camino, acompañado de numerosos devotos en absoluto silencio y recogimiento.

El acto, celebrado tradicionalmente el primer viernes de Cuaresma, está organizado por la Cofradía de la Guarda del Cuerpo de Cristo, en colaboración con la comunidad franciscana. A lo largo del recorrido se dio lectura a los textos litúrgicos alusivos, junto al franciscano Antonio Trucharte como garante de la fe y devoción.

El Yacente permanecerá en el Santo Sepulcro hasta Jueves Santo.











