A pesar de ello, fueron muchos los jumillanos que salieron a la calle
Jesús, a lomos de su burrica, va declamando la profecía de la destrucción de Jerusalén
Mari Carmen Cañete Vera
Es la primera procesión de la Semana Santa de Jumilla y se caracteriza por brillar en la mañana del Domingo de Ramos, pero este año no ha sido así, ya que las fuertes rachas de viento y las bajas temperaturas deslucieron totalmente este desfile. De hecho, la AEMET activó el aviso amarrillo en esta zona e incluso, el viento derribó alguna cruz de iluminación a lo largo del recorrido.

A pesar de estas condiciones meteorológicas, fueron muchos los jumillanos, niños, jóvenes, mayores y familias al completo los que salieron a presenciar esta Procesión de las Palmas, que recorrió varias calles de la localidad, hasta finalizar en la Parroquia Mayor de Santiago.

Misa y bendición de palmas
Antes de iniciar el desfile, en la Iglesia de San Juan, se celebró la Eucaristía y el párroco Jerónimo Hernández procedió a la bendición de las palmas y ramas de olivo que portan los participantes en la procesión. Palmas que simbolizan la victoria, el triunfo, la paz y la vida eterna en esta procesión que representa la entrada de Jesús en Jerusalén y a lo largo de la cual, el Hijo de Dios, a lomos de su burrica, va declamando la profecía de la destrucción de Jerusalén.

En el cortejo, Jesús va rodeado de sus apóstoles y acompañado por niños y niñas representando a hebreos, el tercio de Armaos, representantes de las hermandades y cofradías de Semana Santa, así como autoridades religiosas y civiles, estas últimas presididas por la consejera de Turismo y Cultura de la Región de Murcia, Carmen María Conesa, y la alcaldesa de Jumilla, Seve González.
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