Desde Santiago hasta el monasterio de Santa Ana

La imagen volverá a la ciudad Domingo de Ramos

Lola Tomás Ruiz

Una multitudinaria romería de gente acompañó al Cristo Amarrado a la Columna, hasta su morada habitual, el monasterio de Santa Ana del Monte.
Tras la misa a las siete de la mañana en la iglesia de Santiago, la venerada imagen de Salzillo, salía por la puerta Norte, para dirigirse hasta Santa Ana, parando antes en puertas y balcones donde recibía petaladas de flores.


Justo antes de emprender esa romería, se le despidió en la ermita de San Agustín, donde entró unos instantes a despedirse de la patrona, la Virgen de la Asunción.


A las puertas del monastrio de Santa Ana, el Cristo fue recibido por el padre José María Roncero y Antonio Trucharte, frailes del convento del lugar.


Tras una eucaristía celebrada en el atrio, el canto de su himno y la veneración de fieles y devotos, la imagen fue depositada en su capilla habitual en Santa Ana.

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