En clave de sol by Gustavo López

Hay momentos en los que Jumilla demuestra, sin necesidad de grandes discursos, el enorme potencial que tiene. Esta semana se presenta una nueva edición de la Feria Agrícola, que se celebrará del 6 al 8 de noviembre, mientras que este próximo fin de semana, los días 24 y 25 de octubre, Matavendimia volverá a situarnos en el centro de todas las miradas.
Son dos citas diferentes, pero con un denominador común: el valor de nuestra tierra, el esfuerzo de quienes trabajan en ella y la capacidad de Jumilla para atraer visitantes, generar actividad económica y proyectar su nombre más allá de nuestras fronteras.
La Feria Agrícola es el escaparate de un sector que ha sabido modernizarse, incorporar tecnología y afrontar dificultades importantes, especialmente las relacionadas con el agua, los costes de producción y la rentabilidad de las explotaciones.
Matavendimia, por su parte, representa la mejor expresión de una cultura del vino que constituye una de nuestras principales señas de identidad y un atractivo turístico cada vez mayor.


Pero Jumilla no puede conformarse con ser únicamente una referencia agrícola y vitivinícola. También quiere, puede y debe ser una ciudad industrial.
Los últimos datos conocidos, junto con el creciente interés de empresas por desarrollar proyectos e invertir en nuestro municipio, invitan al optimismo. Tenemos una ubicación estratégica, empresarios emprendedores y una tradición de trabajo que son argumentos importantes para quienes buscan dónde establecerse. Ahora bien, el interés empresarial no se traduce automáticamente en fábricas abiertas ni en puestos de trabajo. Hace falta disponer de suelo industrial en condiciones, mejorar las comunicaciones, agilizar trámites y ofrecer seguridad a los inversores. Y, por supuesto, formar a nuestros jóvenes para que encuentren aquí oportunidades profesionales sin verse obligados a marcharse.
Agricultura, vino, turismo e industria no son caminos enfrentados. Al contrario, pueden complementarse y fortalecer una economía local más diversificada, capaz de resistir mejor las dificultades y crear empleo estable durante todo el año.
Debemos sentirnos orgullosos de las ferias que organizamos y respaldar a quienes las hacen posibles. Pero el mejor escaparate de Jumilla no puede limitarse a unos cuantos fines de semana. El verdadero éxito llegará cuando esa capacidad para atraer visitantes se convierta también en capacidad para atraer inversiones, empresas y futuro.