Editorial
En Siete Días Jumilla tenemos una convicción que forma parte de nuestra manera de entender el periodismo. Nadie debe quedarse sin voz. Nuestro periódico está abierto a todos, sin distinción de personas, ideas u opiniones. Y eso incluye, naturalmente, el derecho de cualquier lector a matizar, aclarar o rectificar una información publicada.
No creemos en un periodismo de versiones únicas ni de verdades dictadas desde una redacción. Nuestro trabajo consiste en escuchar, contrastar y poner sobre la mesa las distintas versiones de unos hechos, para que sea el lector quien las conozca, las valore y saque sus propias conclusiones. Buena parte de nuestra información es declarativa. Contamos lo que dicen sus protagonistas, identificando a quienes lo dicen. Por eso, cuantas más voces aporten su testimonio, más completa será la fotografía que ofrezcamos de la realidad.

Y cuando alguien considera que falta su versión o que algo requiere una aclaración, nuestras puertas están abiertas. Para hablar con nosotros no hacen falta abogados, burofaxes, ni artículos legales bajo el brazo. Basta con ponerse en contacto con nosotros, explicar lo ocurrido y aportar su punto de vista. Así de sencillo.
Rectificar no es una afrenta al periódico, ni escuchar una versión diferente supone dar marcha atrás. Al contrario, es cumplir con nuestra obligación de informar mejor. Porque el periodismo no gana cuando tiene la última palabra, sino cuando permite que todas las voces sean escuchadas.









