Más de 300 personas se sumaron a la ruta. En el colegio Virgen de la Esperanza se inauguró una nueva sala multisensorial llamada Jorge Picón.

Lola Tomás

Aspajunide ha llevado a cabo la segunda edición de la Marcha Azul para concienciar sobre el autismo y dar una mayor visibilidad a este trastorno.


Más de trescientas personas se reunieron en el entorno de la Plaza del Camionero Juan Soriano, para iniciar desde allí una marcha que finalizaría en el Colegio Virgen de la Esperanza, en la pedanía de La Estacada, inundando todo el trayecto de color azul, con las camisetas que se vendieron para la ocasión.


Una vez en el centro de educación especial, se procedió a la lectura de un manifiesto, elaborado por una madre de uno de los usuarios con autismo y se inauguró una nueva sala multisensorial a la que han puesto del nombre de Jorge Picón, un usuario ya fallecido y que sufría autismo.


La gerente de Aspajunide, Marina Simón Trigueros, agradeció la asistencia de todos con especial mención a María Antonia Abril Sánchez, directora general de Pensiones, Valoración y Programas de inclusión del IMAS y a la concejala de Política Social, Mari Carmen Cruz, así como al resto de ediles de la corporación.