Está todo parado y no sé sabe cuándo se retomarán los trabajos. Se achaca la paralización a la empresa adjudicataria
Alcaldesa: “El Ayuntamiento aplicará penalizaciones a la empresa adjudicataria desde el momento que lo permita la normativa, por incumplimiento de contrato”
Mari Carmen Cañete Vera
Desconfiados, indignados y desesperados se muestran los comerciantes del mercado central de abastos ante la situación de las obras que, en estos momentos, se encuentran paralizadas desde hace varias semanas.
Los titulares de los puestos que fueron ubicados en una instalación provisional, mientras duraban los trabajos, no confían en que éstos terminen pronto, incluso, no ven perspectivas de que vayan a concluir en algún momento. Muchos de ellos, están sufriendo pérdidas económicas considerables. Y, lo peor de todo, es que desde el Ayuntamiento no les ofrecen ninguna información de cómo está la situación, tan solo les aseguran que están en contacto con la empresa adjudicataria.

Precisamente, algunos de estos comerciantes achacan la paralización y el retraso a la empresa adjudicataria Servimar 2008. Según saben, el Ayuntamiento sí ha pagado las certificaciones de la parte de las obras realizadas, pero esta empresa no ha pagado las subcontratas, por lo que se han paralizado los trabajos.
“Escenario de abandono”
Sebastián García, gerente del restaurante Casa Sebastián y único establecimiento que continúa abierto en el interior del mercado de abastos, asegura que la paralización de las obras está teniendo “graves consecuencias tanto para su negocio como para la imagen del edificio. Las obras deberían haber terminado en marzo y están paradas. Llevamos semanas sin ver a nadie trabajando y nadie nos ha explicado oficialmente qué está ocurriendo”, afirma. Según relata, varios responsables de empresas subcontratadas les trasladaron que habían dejado los trabajos por impagos. “Nos dijeron que no habían cobrado y, desde entonces, la grúa desapareció, los trabajos de la cubierta se detuvieron y el mercado se ha quedado prácticamente sin actividad”.
El hostelero describe un escenario de abandono que, asegura, está ahuyentando a la clientela. “Los puestos están abiertos, llenos de suciedad por los restos de la obra y la sensación que da el mercado es de estar abandonado. Todo eso repercute directamente en quienes seguimos trabajando aquí”. García reconoce que el impacto económico está siendo “una barbaridad y el mes de julio ha sido nefasto”.

A los retrasos se suman, según explica, los daños sufridos por su propio establecimiento. Tras la retirada de la cubierta de uralita en abril, una tormenta provocó importantes filtraciones de agua. “Se me inundó el local, se estropeó el ordenador y hubo numerosos desperfectos. Di parte al seguro y ahora serán ellos quienes reclamen responsabilidades a quien corresponda”.
El empresario lamenta también la falta de información. “Desde el Ayuntamiento apenas hemos tenido noticias. Hace unas semanas el concejal de Obras nos dijo que le habían trasladado que en agosto estaría terminada la obra, pero sinceramente nadie se lo cree porque queda muchísimo trabajo por hacer”.
Aunque siempre ha defendido la necesidad de rehabilitar el mercado de abastos, considera que “la ejecución no se ha gestionado correctamente”. Sebastián García recuerda que inicialmente se les planteó una actuación por fases para minimizar el impacto sobre la actividad comercial, un planteamiento que finalmente no se llevó a cabo. “Al final nos desalojaron prácticamente a todos para cumplir los plazos que no se están cumpliendo”. Sobre una posible reclamación por los perjuicios sufridos, García asegura que no descarta exigir responsabilidades. “Lo único que queremos es que la obra se reactive cuanto antes y que el mercado vuelva a la normalidad”.
“Esto no pinta bien”, “Es un desastre”, “Es una desvergüenza total”
El propietario de Frutas Bárbara, Raimundo González, se muestra rotundo al afirmar que “esto no pinta bien. La obra está parada, incluso me dejaron a mí la llave de la misma y no se sabe cuándo van a volver”. En cuanto al desarrollo de la obra, González afirma que “tampoco lo están haciendo bien, los puestos están reventados, de pena, las puertas, por ejemplo, son más pequeñas y los accesos son peores que los que había”. Sobre la instalación provisional donde trabajan, el propietario de Frutas Bárbara reconoce que, aunque siguen trabajando, no lo hacen en las mejores condiciones “el espacio es muy pequeño, yo por ejemplo estoy asfixiado y hay muchas incomodidades, para nosotros y para los clientes”.
Por su parte, Fina López, de Frutería El Vinagre, también coincide con su compañero Raimundo González en que “se trabaja mucho peor, no tenemos espacio suficiente, no podemos tener muchas cámaras y la fruta se nos estropea, en abril nos dijeron que serían dos meses, y estamos en agosto y esto no tiene perspectiva de terminar, ni para esta Pascua, ni para la Pascua siguiente. Esto es un desastre”.

El mismo sentir tiene alguno de los clientes, como es el caso de Antonia María Gil, clienta de Frutería El Vinagre, que afirma que “es una desvergüenza total”, cree que “se han cargado un mercado como éste, en el centro del pueblo, en el que podían haber realizado una reforma integral, incluso dotando este espacio de otros servicios y no lo que están haciendo, muy mal gestionado desde el principio y que veremos a ver si lo terminan y en qué condiciones se queda”. Además, considera que la solución que se les dio no fue la más apropiada “los comerciantes no trabajan en las mejores condiciones y están perdiendo clientela. La actuación se podría haber hecho por fases y no se habría tenido que desalojar a los vendedores de estos puestos”.
PSOE
Al grupo municipal del PSOE la obra del mercado les “ha preocupado desde antes de su inicio, porque el gobierno de Severa González comenzó tarde a gestionar esta importante subvención, pero desde que empezó la obra, la preocupación ha ido en aumento”.
Los socialistas no entienden “su desarrollo, por ejemplo, eliminando toda la cubierta sin protección alguna, ni sus constantes paralizaciones, ni las noticias que tenemos de empresas que han trabajado allí y que no han cobrado nada de la adjudicataria, y hablamos de una obra promovida por el Ayuntamiento, que debería estar ya finalizada”.

Recuerdan que “su ejecución y justificación, han tenido ya varias prórrogas, y lo que queremos es que no se pierda la subvención y se acabe bien esta obra de una vez. Además, está el perjuicio que se está ocasionando a comerciantes y ciudadanía en general, y los sobrecostes que está suponiendo al Ayuntamiento y que siguen creciendo por la mala planificación de esta subvención por el gobierno local”.
IU- Podemos
Por su parte, para IU-Podemos “urge que el Ayuntamiento actúe y tome las medidas necesarias para que se reanuden cuanto antes la obra. Incluso es posible que otra empresa finalice la obra que es prioritaria para el municipio. Es una actuación estratégica para Jumilla y, ahora mismo más urgente que otras inversiones de menor impacto, como el arreglo de una calle”.

Añaden que “mantener la obra paralizada supone un riesgo evidente. La estructura de madera de la cubierta puede deteriorarse y, si la situación se prolonga hasta el otoño, el propio edificio, que permanece abierto a la intemperie, también podría sufrir daños. A ello se suman los problemas de impago que están afectando a subcontratas que ya han ejecutado trabajos. Retrasar aún más esta obra solo incrementará los costes y el riesgo de deterioro del edificio”.
VOX
Para Vox, “lo que debía ser una actuación estratégica para revitalizar el comercio local se ha convertido en el ejemplo más evidente de la incapacidad del Gobierno del Partido Popular para planificar, dirigir y ejecutar un proyecto de esta importancia. Los retrasos se suceden, la improvisación ha sustituido a la planificación y la incertidumbre continúa castigando a los comerciantes, que siguen esperando una solución definitiva mientras ven cómo los plazos se incumplen una y otra vez”.
Para esta formación “el Mercado Central ya no es una obra pública, es el acta de defunción de la credibilidad del Gobierno del PP en materia de gestión. Ya no es el proyecto esperado y deseado por los jumillanos, es el monumento a la incompetencia del PP local. En definitiva, una gestión caótica continuada”.
“El retraso es algo que todos vemos, pero el Ayuntamiento no puede hacer nada más de lo que ya está haciendo”
El equipo de Gobierno del PP asegura que “es un tema que nos preocupa y mucho, y en el que seguimos vigilantes y trabajando cada día para solucionarlo de la mejor manera posible. Sí es cierto que el retraso en las obras por parte de la empresa adjudicataria es algo que todos vemos, pero en la práctica, el Ayuntamiento no puede hacer nada más de lo que ya está haciendo”.
La alcaldesa, Seve González, recuerda que “el acta de replanteo de la obra se firmó el 13 de agosto de 2025 y la obra tenía un plazo de ejecución de 7 meses, por lo que debía terminar el 13 de marzo de 2026, que es lo que dije en entrevistas”.

“A esto, -añade González-, que, por un lado, el Ministerio ha ampliado los plazos para finalizar y justificar las obras del mercado hasta el 30 de diciembre del 2026 y, por otro lado, que la empresa adjudicataria solicitó una prórroga de 5 meses para poder finalizar la obra, que acaba el 14 de agosto de este año 2026. Y ya adelanto que el Ayuntamiento aplicará penalizaciones a la empresa adjudicataria desde el momento que lo permita la normativa, por incumplimiento del contrato”.
De esta forma, añade Seve González “la empresa tendrá que abonar al Ayuntamiento las costas que se interpongan de penalización”.
La primera edil también subraya: “Todos conocen los tiempos de las administraciones públicas, que son lentos. Pues bien, antes de empezar la obra, hemos tenido que licitar y adjudicar la redacción del proyecto. Redactarlo, porque estaba sin hacer. Después licitar y adjudicar la obra, y ahora llevarla a cabo. Un proceso tedioso y largo, que se hubiera agilizado muchísimo si se pidieran subvenciones para proyectos que ya están redactados”.
Por último, la máxima autoridad local destaca que “desde el Ayuntamiento creo que también hemos hecho una apuesta firme y decidida por el pequeño comercio, para que no tengan que cerrar y pudieran sobrevivir 11 comerciantes que se encuentran en la instalación provisional del mercado. Es cierto que las condiciones de esa instalación no son óptimas para ellos, pero creo que hay que poner en valor el esfuerzo que estamos haciendo para que 11 familias puedan seguir trabajando y la apuesta que estamos realizando por el pequeño comercio en Jumilla”, finaliza Seve González.









