Por ello, el pasado sábado tuvo lugar una eucaristía de acción de gracias y posteriormente, una cena-fiesta

El párroco de la iglesia Mayor de Santiago se encuentra ocho años ejerciendo su labor en Jumilla

M. Carmen Cañete Vera

El párroco de la iglesia Mayor de Santiago, Manuel de la Rosa González, ha celebrado los 20 años de su ordenación presbiteral y con este motivo, el pasado sábado se llevó a cabo una misa de acción de gracias, así como una cena-fiesta en la que el sacerdote estuvo acompañado de feligreses, amigos y familiares.


La eucaristía contó con la participación del Coro de la Bendición, dirigido por María del Carmen Corredor, y el organista titular de la Parroquia de San Miguel de Murcia, Carlos Rafael Pérez que también fue presidente de la Asociación de Amigos del Órgano de Murcia. Ya en la fiesta, que tuvo lugar en el losao de Santiago, hubo actuaciones, así como sorpresas y un castillo de fuegos artificiales.
Con estos actos, la comunidad parroquial agradece las dos décadas de ministerio sacerdotal de Manuel de la Rosa al servicio de la iglesia y de los fieles de Jumilla, donde lleva ejerciendo su labor ocho años.

“20 años de bendición”

Para Manuel de la Rosa, celebrar estos 20 años es “algo muy bonito, de alegría y bendición con todo lo que el Señor nos ha dado. El acto fue emotivo, junto a las personas que trabajamos juntos y que celebramos la fe”.
Un 27 de mayo de 2006 fue cuando Manuel de la Rosa se ordenó como sacerdote en Madrid, en la catedral de la Almudena, de la mano del cardenal Rouco Varela.


Fue el Día de la Ascensión, curiosamente, el mismo en el que tomó el sacramento de la Comunión. Recuerda que “todo comienza con la llamada de Dios a la que la persona debe responder. De Cieza, de donde procedo, fui a Roma a una convivencia y de ahí me tocó hacer el seminario en Madrid”. Se formó en este seminario diocesano con perspectiva misionera, en la capital de España.
Una misión que De la Rosa realizó en Puerto Rico, durante tres años. De esa etapa tiene “recuerdos muy buenos, de todas las personas que conocí y de cómo Dios ha estado siempre ayudando. Fue todo muy distinto y llamativo, pero un tiempo maravilloso, de bendición, y donde hice muchos amigos, de hecho, a mi ordenación vinieron 40 personas de Puerto Rico”.
Tras esta misión, el párroco de Santiago regresa a Madrid donde desarrollado su labor en varias parroquias de esa Comunidad como la de Alcorcón y la de Santa Paula. Se ordena diácono, después presbítero y luego párroco, ejerciendo también en San Pedro de Alcobendas.
Después de 20 años, comentó con el cardenal la posibilidad de regresar a la Región de Murcia y así fue, recibiendo el destino de la iglesia de la pedanía de Lorca, La Paca, donde estuvo un año, hasta su destino actual en Jumilla, donde llegó en 2018.

“Muy feliz en Jumilla”

Manuel de la Rosa asegura que se encuentra en Jumilla “muy feliz, es una ciudad con mucha historia, en concreto ser párroco de la iglesia de Santiago, es un privilegio, soy Historiador del Arte y admiro la antigüedad, la belleza y la calidad artística de este espacio. Además, en este tiempo he conocido a grandes personas y me siento muy acogido aquí”.


Desde el primer día que el sacerdote pisó la iglesia de Santiago, se fijó en los restos que había del órgano, y afirma que “sintió la llamada de que ese instrumento tenía que volver a sonar, el proyecto de su restauración fue una inspiración que, gracias a Dios, se ha podido lograr y hoy en día es un referente en la Región de Murcia, incluso a nivel nacional e internacional”, subraya.


Por este trabajo, y por su labor evangelizadora en Jumilla, y su trabajo en pro de la cultura, Manuel de la Rosa recibió en 2022 el Premio Especial de Siete Días Jumilla.

Proyectos en marcha y otros “en su libreta de notas”

El del órgano de Santiago fue el primer proyecto que De la Rosa emprendió y culminó, pero tiene otros muchos. En estos momentos, se encuentran realizando una intervención en la parte exterior sureste de la iglesia, algo que “requiere de muchos trámites económicos y de financiación, ya que su coste se eleva a 300.000 euros”, reconoce el párroco, quien también asegura que “en su libreta de notas” también tiene apuntado trabajos en el piso del edificio y en la torre. Por ello, preguntado de si cree que su futuro inmediato está en Jumilla, Manuel de la Rosa afirma que “será lo que Dios quiera, en estos momentos tenemos mucho trabajo y tengo ilusión en hacer todo lo que se pueda, pero siempre manda la voluntad del Señor”.

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