CATEGORÍA: 6º PRIMARIA 2º PREMIO
ALUMNO: Pedro López Cutillas
COLEGIO: Centro Concertado Santa Ana
Queridos Reyes Magos:
Me llamo Pedro y esto año quiero pedirles algo muy diferente. No quiero juguetes, consolas ni nada material. Lo único que de verdad me importa es recuperar la confianza de mis papás, y pedirles perdón por mi mal comportamiento.
Este año no siempre me he portado bien. A veces he sido egoísta, otras he contestado mal, y muchas veces no he sabido valorar lo que tengo, ni el esfuerzo que mis padres hacen cada día por mí. Sé que les he causado preocupaciones y tristezas, y eso me pone muy triste.
Mis padres siempre están a mi lado, incluso cuando no lo merezco. Me ayudan cuando lo necesito, me dan buenos consejos y me enseñan lo que es correcto y lo que no, aunque yo no siempre los escucho. Les agradezco cada palabra, cada abrazo, cada vez que intentan guiarme por el buen camino. Ahora sé que todo lo que hacen es por mi bien.
Lo que más deseo este año es que me ayuden a ser mejor niño: más agradecido, más responsable y más consciente de lo que otros hacen por mí. Quiero aprender a pensar antes de actuar, a valorar las cosas pequeñas y a demostrarles a mis padres cuánto los quiero. Ojalá que con su magia me ayuden a cambiar y mejorar de verdad.

Les pido que, si pueden, hagan llegar a mis padres mi deseo sincero de pedirles perdón. Que sepan que reconozco mis errores, que los necesito a mi lado y sobretodo, que se sientan orgullosos de mí.
También quisiera pedirles algo más, pero no es para mí: es para todos los niños del mundo. Me gustaría que todos aprendamos a valorar a nuestras familias, porque ellos son nuestro mayor tesoro. Que aprendamos a ser humildes, a no pedir cosas sin pensar, a dar gracias por lo que tenemos, por lo que nos dan y por la gente que nos quiere. A veces no nos damos cuenta, pero somos muy afortunados.
Gracias Majestades. Por escucharme, por acompañar mis deseos y por ayudarme a entender lo que realmente importa. Gracias por enseñarme, aunque sea desde la distancia, que los regalos más valiosos no son los que se tocan, sino los que se sienten en el corazón.
Que la estrella de Oriente os ilumine siempre, y que su luz lleve paz, esperanza y felicidad a todas las personas que creen en la magia.
Pedro












