En clave de sol by Gustavo López

La inclusión laboral de las personas con diferentes capacidades no es un favor ni un gesto de generosidad. Ha de ser una cuestión de justicia y, además, de inteligencia colectiva. Una sociedad que desaprovecha el talento, la constancia y el compromiso de una parte de su gente, se empobrece a sí misma. Cada puesto de trabajo logrado es una historia de autonomía, dignidad y pertenencia, y detrás de cada contrato hay una persona que demuestra, día tras día, que lo único que necesitaba era una oportunidad.
En Siete Días lo sabemos bien. El año pasado, coincidiendo con nuestro 25 aniversario, recibimos una placa de Plena Inclusión en reconocimiento a nuestro compromiso con la difusión y la concienciación en torno a esta realidad en nuestros medios. Fue un honor, pero también una responsabilidad, ya que al recibirlo adquirimos el deber de merecerlo cada día. Contar historias, dar voz a las personas y a las entidades que trabajan a su lado y normalizar lo que debería ser normal, forma parte de nuestra tarea como periódico local.


Por eso, es motivo de satisfacción que este año los Premios Laurel distingan a Aguas de Jumilla, y que las placas lleguen, entre otros, a SS Pro, Ninona Producciones, Solerplast y el Ayuntamiento. Son ejemplos de que la inclusión es posible cuando hay voluntad, planificación y una mirada abierta. Demuestran que empresas de sectores distintos, e incluso la administración pública, pueden abrir sus puertas y beneficiarse de ello. Reconocerlos no es un mero trámite, sino que es mostrar un camino que otras empresas e instituciones pueden seguir y poner en valor un esfuerzo que, muchas veces, se realiza en silencio.
Queda, no obstante, mucho por hacer. Todavía persisten prejuicios, barreras y falta de oportunidades que impiden que muchas personas desarrollen su proyecto de vida. A veces, el obstáculo es el desconocimiento. Otras ocasiones es el miedo a lo diferente o la idea equivocada de que la inclusión supone una carga. La experiencia demuestra lo contrario, ya que los equipos diversos son más cohesionados, más humanos y, con frecuencia, más productivos. Las empresas, las administraciones y los medios de comunicación tenemos la obligación de seguir trabajando, con constancia y sin autocomplacencia.
Felicitemos a quienes lo hacen bien, pero no nos detengamos. La inclusión se construye con hechos, y cada hecho cuenta. Que los reconocimientos de hoy sirvan de estímulo para que, el año que viene, sean muchas más las puertas abiertas y más las personas que encuentren en Jumilla un lugar donde desarrollar su talento.