En 1869 las fiestas pasan de noviembre a agosto, coincidiendo desde ahora con las de la Virgen de la Asunción
En 1888 se toma una de las decisiones históricas: las casetas dejan de ponerse en la calle la Feria y pasan a la Explanada
Reportajes de J.J.Melero
El último tercio del siglo XIX fue clave en la historia de la Feria de Jumilla. Cambió de fecha, de espacio de celebración y el Teatro Vico se incorporó como lugar donde poder llevar a cabo multitud de actos de todo tipo.
El 19 de julio de 1869, el Ayuntamiento aprueba dejar de celebrarla en noviembre y trasladarla a agosto, para hacerla coincidir con la Fiesta de la Patrona. Una vez aprobado por la Diputación Provincial, ya ese mismo año se celebró los días 15 y 16 de agosto.
Casi dos décadas después, en 1888, se toma otra de las decisiones que llegan hasta la actualidad. Las casetas dejarán de instalarse en la calle de la Feria, junto a la Plaza Constitucional, para pasar a colocarse en La Explanada, más adelante Plaza del Rey Don Pedro. Por ello, a este espacio se le denominó por un tiempo el Real de la Feria.

Entre estos dos grandes cambios tuvo lugar otro acontecimiento clave. En 1883, y precisamente en Feria, se produce uno de los acontecimientos más importantes de la historia cultural del municipio. Se inaugura el Teatro de la Villa, que se iba a convertir desde ese momento en centro neurálgico de la vida social de los jumillanos y, por tanto, de las fiestas. La Feria de Jumilla iba a ganar en calidad con la incorporación de este edificio como opción donde programar actividades.

Para la Feria de 1890 se contrataron nueve actuaciones con el actor Antonio Vico como protagonista. Fue tal el éxito, que apenas unas semanas después se aprobaba darle el nombre del actor al edificio, a propuesta de un grupo de jumillanos aficionados al arte escénico.

En cuanto a las actividades, los lanzamientos de fuegos artificiales y las verbenas con bailes se fueron convirtiendo en habituales en los programas. Las ferias de la última década del siglo XIX fueron la vía de entrada y popularización del deporte en el municipio, especialmente del ciclismo, con la organización de carreras en el La Explanada.
La Feria y el “bello sexo”
Las corridas de toros, celebradas casi siempre el día de San Roque, y las compañías de zarzuela nutrieron el ocio en fiestas del fin de siglo. Y por supuesto, no faltaban los actos religiosos. La procesión de la Patrona y la de San Roque se celebraban con la solemnidad de la época y asistía mucho público.

Por lo demás, las veladas en el Real de la Feria fueron muy esperadas por divertidas y por ser esos días “en los que el bello sexo luce sus gracias”, según relataban los periódicos del momento. En fin, otros tiempos.
Sebastián Cutillas crea los Juegos Florales, que se estarán celebrando hasta 1965
Un momento clave para el impulso de las inquietudes literarias de los jumillanos se produjo también durante la Feria, en concreto en la de 1888. Se creaban los Juegos Florales, que se estarían celebrando con más o menos continuidad hasta 1965. Cierto es que con el paso de los años se sacaron de la Feria para situarse tras la Semana Santa.

Fueron organizados por Sebastián Cutillas y Cutillas. El presidente del jurado fue Alejandro García de la Riva y el primer premio se lo llevó Martín Guardiola Molina con la composición ‘El canto del amor’. Hubo accésits para participantes de Málaga, Linares y Cartagena. Alcanzó mención honorífica a Avelina Colón Gutiérrez. Reina de los juegos florales fue nombrada Elisea Bernabéu Guardiola.
El periódico El Pandero publicó la composición del primer premio en su edición del 26 de agosto de 1888, cuyo ejemplar original todavía se conserva.
Detalles
PRIMERAS INSTALACIONES DE ILUMINACIÓN ESPECIAL CON GAS DE ACETILENO
El cambio de la Feria de Jumilla del mes de noviembre a agosto llevó consigo el añadirle a la celebración el ingrediente festivo y no solo comercial y agrícola que hasta el momento tenía. Todo ello, unido a los avances de la época, llevó al Ayuntamiento a instalar iluminación extraordinaria durante estos días. A finales del siglo XIX se realizaba a base de gas de acetileno.
LA ZAMBOMBA, PERIÓDICO LOCAL, APROVECHA LOS DÍAS DE FERIA PARA PRESENTARSE
La desaparición de El Pandero en 1893 dejó a los jumillanos huérfanos de un medio de comunicación. La Feria era un momento ideal para arrancar un nuevo proyecto y así lo consideró en 1899, La Zambomba, que se publicaba los domingos. Sin embargo, su vida fue efímera porque apenas vio la luz durante dos meses.
DESÁNIMO EN LA FERIA DE 1897 POR EL ASESINATO DE CÁNOVAS DÍAS ANTES
Quedó constancia del desánimo general en el municipio por el asesinado de Cánovas del Castillo apenas unos días antes del inicio de la Feria de 1897. El 20 agosto se realizaban las honras fúnebres en su honor, presididas por el diputado a Cortes, Barón del Solar de Espinosa, y la corporación municipal en pleno.








