IV Premios de la Gastronomía Ciudad de Jumilla. Trayectoria Profesional

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Pensar en Jumilla en un delicioso y artesanal helado, es pensar en Horchatería Cinema, o en ‘Casa Victoriano’, situado en pleno corazón de la ciudad, en la calle principal, Cánovas del Castillo, un negocio familiar emblemático y todo un referente en la ciudad. Desde 1957 llevan al servicio de la localidad, más de seis décadas, pero el oficio les viene de años antes, del abuelo que tenía el desaparecido Bar Central y una fábrica de hielo, donde ya Victoriano hacía helado, principalmente granizado.


Heladería Cinema empezó precisamente con Victoriano, y hoy continúa con su hijo Cayetano Herrero, apoyado por su mujer y sus hijos y Raúl, al que también consideran de la familia. Comenzaron en un pequeño local que tenían alquilado en el Cinema, el cine de verano de Jumilla, con la horchatería, hasta que años después compraron el local actual donde se establecieron definitivamente y ya empezaron a producir todo tipo de granizados y helados de crema. Incluso en los primeros años, Victoriano y su hijo Cayetano hacían servicios de bodas y comuniones, en sociedad con Sebastián ‘El de la plaza’. Cayetano comenzó en el negocio con tan solo 10 años y desde entonces, asegura, que “no he salido de aquí, tan solo cuando me fui a hacer la mili”. Cuando el actual gerente tenía 18 años, su padre enfermó y fue cuando él se hizo cargo del negocio familiar.
Desde aquella década de los cincuenta, todo ha evolucionado mucho, en producción, en maquinaria y en productos. “Antes, -cuenta Cayetano-, eran máquinas metidas en agua sal, dando vueltas con una pala, ahora son más modernas, más rápidas y con las que se consigue más producción. Mi padre necesitaba toda una mañana para hacer 50 litros de granizado y hoy se hacen en 15 o 20 minutos”. A pesar de la maquinaria, mucha de la cual ha sido ideada por el propio Cayetano, el proceso continúa siendo casero y artesanal y con la materia prima de mayor calidad

Cayetano Herrero junto a su mujer en la puerta de su heladería


En la actualidad, en su vitrina se pueden encontrar helados de hasta 24 sabores distintos y elaborados con todos los productos imaginables, han llegado a hacer helados de vino, de pirusas, de rollos de amor, de rollos de vino o ‘escaldaos’, de proteínas, de mojitos, de higos chumbos o de arroz con leche. Y en granizados no se quedan atrás, elaboran diez diferentes: limón, café, café descafeinado, capuchino, coco, fresa, piña, avellana, leche merengada y horchata de chufa.
En Horchatería Cinema mantienen sus helados y granizados estrella, pero también se adaptan a las demandas de los consumidores e incluso elaboran, por encargo, helados de cualquier sabor y con productos variados. Cayetano Herrero afirma que “el secreto es la imaginación, la combinación de sabores y con productos de primeras marcas y de calidad. De hecho, muchos de ellos me los traen de Italia y algunos cuentan con denominación de origen. Además, todos los helados son del día, todas las noches quitamos las vitrinas y al día siguiente se ponen recién hechos”. Sirven a los clientes que se acercan hasta su establecimiento, pero también reparten sus productos a otras cafeterías, bares y restaurantes.
Con la pandemia, este año lo han pasado mal, como la mayoría de los negocios de restauración, pero han logrado sobrevivir, y ha sido, como asegura Cayetano “con mucha cabeza, no hemos tenido ingresos, pero los gastos se han tenido que ir pagando, por lo que hemos tenido que tirar de un pequeño colchón que teníamos, como la mayoría de establecimientos”.
Han resistido y hoy continúa siendo un negocio emblemático y todo un referente en Jumilla, situado frente al Teatro Vico. Por la dedicación y el trabajo de tantos años, Heladería y Horchatería Cinema recoge este año el galardón Ruta del Vino de Jumilla por su Trayectoria, dentro de los IV Premios de la Gastronomía Ciudad de Jumilla. Un reconocimiento que Cayetano Herrero reconoce que conoció “con mucha emoción” y que dedica a sus padres, a su mujer, “que me ha aguantado muchísimo”, y a sus hijos.