Un gran boato abría el desfile con un pendón de ocho metros

moros-y-cristianos

Se contó con la participación de una fila de banderas de los municipios de la UNDEF

Un pendón de ocho metros de longitud, conmemorativo del 30 aniversario de la Asociación D. Pedro I de Jumilla, abrió el esplendoroso desfile de Moros y Cristianos, el pasado sábado, al que asistieron miles de personas.

De esta manera, las calles de Jumilla regresaron a su pasado por unas horas, con personajes históricos, simuladas batallas entre musulmanes y cristianos, recreación de escenas antiguas, danzarinas, antorchas y arcabuces.

Se contó con la participación de las comparsas moras y cristianas, que acompañaban a sus respectivos capitanes, erigidos en majestuosas carrozas.

Delegaciones representantes de pueblos que pertenecen a la UNDEF, Unión Nacional de Entidades Festeras, como Murcia, Santomera, Cieza, Abanilla y Archena, el ballet de la comparsa de Sarracenos de Gemina-Let, la comparsa de Musulmanes de Abd-El-Aziz, los Caballeros de D. Fadrique, la comparsa de San Fernando y la de Arcabuceros D. Pedro Pérez Caballero, además de las colaboraciones de la asociación cultural Muévete, la Academia de Baile de Sara Pérez, la Asociación Hypnos, a través de grupo Jumilla Multicultural, y un boato de ocas perfectamente amaestradas que hicieron las delicias de los más pequeños.

El desfile conmemoró el devenir del pueblo jumillano, durante el tiempo en el que la ciudad fue frontera entre dos mundos, el musulmán y el cristiano.

El resto de la crónica la encuentran en la edición impresa de Siete Días Jumilla