Campeón de España en armas neumáticas

Jesús Benítez se proclamó hace dos semanas campeón de España de pistola libre. El título se decidió mediante las conocidas como moscas y en un último disparo que podía haber cambiado el podio. Es el mayor éxito de su carrera y esta es su reflexión sobre el triunfo.

J.J. Melero

Jesús Benítez conquistó en Las Gabias (Granada) el Campeonato de España de pistola libre, una de las modalidades de precisión del tiro olímpico. Lo hizo con 530 puntos, los mismos que el andaluz Francisco Enrique León. El desempate estuvo en los llamados dieces interiores: siete para Benítez y seis para su rival.
Pero el propio Benítez cuenta que la competición pudo haber terminado de otra manera. Con los nervios, la presión y un último disparo que terminó siendo decisivo. Hoy cuenta cómo se vive un campeonato de España desde dentro y todo lo que hay detrás de un título que, asegura, es el mayor éxito de su trayectoria deportiva.

Jesús Benítez, campeón de España. ¿Qué supone para ti?
Es que es una cita que hay que preparar muy bien. Allí están, supuestamente, los mejores tiradores de toda España. Y es una modalidad relativamente complicada, la pistola libre a 50 metros, que también tiene mucha complejidad técnica.
Yo entreno mucho pistola de aire comprimido, que es a10 metros, y la técnica básicamente es la misma. Pero los 50 metros añaden otra dificultad: tienes que entrenar otro tipo de técnica y tienes que tener el arma perfectamente configurada.

¿Qué significa exactamente tener el arma configurada?
Sobre todo el gatillo, que estés cómodo con la presión. En aire comprimido lo llevamos a medio kilo de presión. En pistola pibre, como bien dice la palabra, es libre, salvo la cacha, que tiene una normativa. El gatillo puedes llevarlo al peso que quieras. En mi caso lo llevo entre 15 y 20 gramos. Es muy suave, muy sutil.

Y llegabas a Granada con expectativas de hacer un buen resultado.
Sí, pero nunca había pensado que podía quedar entre los tres primeros. En este caso, primero. Como estaba haciendo muy buenas marcas, fui con confianza. Durante la tirada siempre estás nervioso y alguna serie sale un poco más floja de lo normal, pero, conforme fue transcurriendo, fui tranquilizándome, haciendo mis puntos y, al final, en el último tiro se decidió el puesto número uno.

Empataste a 530 puntos con Francisco León, un tirador con mucho palmarés y habitual en los primeros puestos.
Correcto. Francisco León es un tirador que suele estar siempre entre los tres primeros. Es habitual verlo en las finales del Campeonato de España.

Entonces el título se decidió en los llamados dieces interiores.
Sí. En caso de empate se mira quién ha conseguido más centros. Es lo que nosotros llamamos las ‘moscas’. El 10 tiene unos círculos concéntricos y, cuando consigues tocar el centro, se contabiliza como un 10 interior. En nuestro caso empatamos a 530 puntos y el desempate estuvo ahí. Yo hice siete centros y él seis. Y el último tiro fue decisivo. Si hubiese hecho un 10.8, habría pasado al segundo puesto. Hice un 10.9. Al final, estamos hablando de milímetros.

¿Cómo se consigue la concentración máxima cuando sabes que estás compitiendo contra los mejores de España y ves que tienes opciones de ganar?
Eso viene de muchos meses atrás. No puedes empezar a entrenar un mes antes y pretender que todo salga. Primero hay que hacer preparación física, sobre todo del tren superior: ejercicios de agarre, fuerza con la mano, antebrazo, hombros… Y también está la parte psicológica. Yo soy un tirador que me rayo mucho. Si no me salen los resultados o las series como quiero, me frustro y me crea bastante ansiedad durante la tirada.

Jesús Benítez hace unos días en el campo de tiro olímpico de Jumilla. Club


Lo que hago es entrenar en blanco, con disparos a una pared o a un blanco vuelto. En esos momentos, lo que miro es únicamente la agrupación, no la puntuación. Así evito entrar en el bucle de pensar cuántos puntos tengo que hacer. Cuando llego a una competición, me concentro en la técnica y en conseguir una buena agrupación. El objetivo es que la mayoría de los disparos vayan al mismo sitio.

¿Cuántas horas hay que dedicarle a la semana al tiro para estar a este nivel?
Depende mucho de cada persona y de las virtudes que tenga. Hay gente que le echa más horas y otros que echamos menos. También influye mucho el trabajo y el tiempo que puedas dedicar a la familia. Yo entre semana entreno en seco y los fines de semana, cuando tengo competición, que son la mayoría, nos vamos fuera a las galerías para competir. Hay que estar rodado.

¿Es un deporte caro?
Depende de cómo lo mires. Por ejemplo, a mí me gustaba mucho el mountain bike y una bicicleta de montaña de carbono, doble suspensión y preparada para competir puede costar 5.000 o 6.000 euros solamente la bicicleta. Luego están el mantenimiento, los desplazamientos, las pruebas…
Las pistolas de aire comprimido y de libre son mucho más económicas que eso y, además, las puedes tener durante muchos años. Yo tengo dos pistolas de libre y no cuestan más que una bicicleta de montaña.

¿Es este el mayor éxito de tu carrera deportiva?
Hasta el momento, sí. He conseguido terceros puestos. Por ejemplo, en el Campeonato de España de Jaén, en 2023, fui tercero en aire comprimido. También tengo varios campeonatos regionales.
Lo curioso es que empecé con la pistola libre casi como una segunda opción. Tenía la pistola ahí y no la utilizaba demasiado. Me dedicaba más al aire comprimido y empecé a usarla para coger más técnica, más confianza y más precisión. Y la verdad es que se me da mejor tirar ahora mismo con la pistola de libre.
En eso también tuvo mucho que ver mi compañero Pedro José Madrigal, compañero de viaje y de la Federación de Murcia, que me metió en el mundo del aire comprimido y de la pistola libre.

Después de ser campeón de España, ¿qué objetivos quedan?
No pretendo dejarlo ni bajar el nivel. Tengo un reto personal: llegar a los 550 puntos. Es una marca muy alta a nivel nacional. Hace unos meses, entrenando, me quedé en 545.

El tirador jumillano en lo más alto del podio en el Campeonato de España en Granada

Son 20 puntos más de los que conseguiste en Granada.
Sí, y en esas cifras son muchos puntos. Parece poco, pero es una barbaridad. Eso se consigue entrenando, con mucha confianza, creyéndote que puedes hacerlo, pero también siendo humilde y trabajando. Es como el trabajo de todos los días: si no trabajas, tu jefe no te va a pagar. Esto es lo mismo. Si no trabajas y no te esfuerzas, los resultados no salen.
Como en todos los deportes, recibes el resultado según entrenas. Hay sacrificio, muchos fines de semana entrenando, un poquito de suerte para que ese día salga todo bien y, sobre todo, concentración.
Porque detrás de este título hay muchas horas de entrenamiento, muchos viajes, mucho sacrificio y muchas ausencias. Hay muchas cosas detrás y también muchas horas que no has podido estar con la familia. Y todo eso también forma parte de ser campeón de España.